martes, 30 de noviembre de 2010

El dios voto: cuando el sufragio no asegura participación

Los argumentos en torno a la obligatoriedad del voto parecen más una defensa del voto en sí que una defensa a favor de la participación de los ciudadanos, la democracia, o la libertad.

Leyendo un interesante escrito llamado Liberalismo y voto voluntario, me encontré nuevamente con que los argumentos a favor del voto obligatorio, al igual que todos los textos que he leído hasta ahora, se basan en plantear los supuestos males que traería el voto voluntario (aumento en la desigualdad de oportunidades; déficit de representatividad; baja legitimidad).

Bajo estos argumentos, que por lo demás, en ningún caso parece evitar el voto obligatorio, la validez de la obligatoriedad más bien se considera un preventivo para evitar supuestas hecatombes políticas, que un bien político en sí.

Pero hay algo más profundo e importante en todo esto, que tiene relación con la idea que se tiene de Democracia, Participación política y Libertad.

Decir que de la voluntariedad del voto surgirá más desigualdad, un déficit de representatividad y baja legitimidad, es reducir el espacio político y con ello la participación ciudadana, a una dimensión estatal, electoral y partidista, acotada en términos reales para los ciudadanos, a un espacio temporal específico y reducido, la urna.

Así, queda fuera de lo político cualquier otra forma de participación política no violenta (la violencia suprime la política). Esa exclusión es tanto para individuos como para agentes políticos independientes. También, para sus diversas formas de asociación no partidaria mediante las cuales pueden expresarse ideas, demandas e incidir en la toma de decisiones.

Irremediablemente, se reduce la noción de democracia –y todo lo que implica – a ese espacio físico y temporal tremendamente acotado que es el acto del voto en la urna. Y se deja fuera el sustento que -en teoría- una sociedad abierta debería tener. Es decir, una discusión constante y fluida entre los ciudadanos, sobre los asuntos públicos en diversos espacios y tiempos. Entre los líderes de opinión en sentido estricto, no sólo de las élites, sino de cada ámbito.

Con la contracción de la democracia y la participación política a la urna, el resto del tiempo, los individuos –anulados para actuar como agentes políticos y por tanto como ciudadanos- pasarían a ser súbditos del poder político estatal y partidario. Estarían obligados a someterse bajo un despotismo blando legal y electoralmente legitimado, que les otorga un único derecho político, un sacramento simbólico cada cuatro años, el voto.

Porque una cosa es defender el voto –y obligatorio- per se, y otra muy distinta defender la democracia –y la participación- o la libertad como principios esenciales. Las distancias entre ambos elementos, no sólo en términos ordinales sino que nominales son enormes. Como el mismo Rawls decía: una cosa son las libertades políticas iguales y otra el valor equitativo de dichas libertades.

¿Por qué insisto en esto? Porque lo que muchos olvidan es que podemos tener democracias de partido hegemónico, como hubo en México, e incluso dictaduras (democracias de un partido único para ser irónicos), donde cada cierto tiempo se llamaba a votar (o se obligaba), y donde aún así, se cumplían fatalmente los tres argumentos esenciales esgrimidos contra la voluntariedad.

(Aumento en la desigualdad de oportunidades; déficit de representatividad; baja legitimidad).

Y entonces entramos en un terreno complejo, de lo normativo ¿Es el voto la base central de la democracia?
¿Qué implica y significa realmente la participación política en una democracia? ¿Cuáles son sus límites o espacios? ¿Qué función cumplen los ciudadanos en una democracia?

El sacramento cada cuatro años

Creer que la voluntariedad del voto haría colapsar el sistema democrático o la libertad, es sustentar la democracia y la libertad en ese acto, sin tomar en cuenta otras dimensiones de lo social y político.
Los defensores del voto obligatorio no obstante, argumentan basados en antecedentes técnicos y estadísticos electorales y, simultáneamente, apelan a aspectos normativos en cuanto a lo político –como la igualdad de oportunidades, representatividad- que posteriormente obvian, o parecen dar por hechos, o salvaguardados por la obligatoriedad del voto.

El hecho de que muchos o pocos voten, no define un sistema democrático como tal, ni determina la real representatividad de los ciudadanos y sus diversos intereses. Tampoco determina la legitimidad de un gobierno o mandato; menos aún los espacios de libertad de los individuos.

El respeto de la autoridad electa a la institucionalidad democrática y sobre todo a los derechos de los ciudadanos, son elementos que no dependen del voto necesariamente sino de una institucionalidad, donde los propios ciudadanos pueden actuar como agentes políticos independientes.
Ciudadanos que controlan al poder, se contraponen a éste, y donde hacen competir sus ideas e intereses sin depender de sus representantes.

La sobrevaloración del voto en sí, sin considerar la necesidad de ciudadanos participantes e instituciones democráticas más allá de lo estatal, electoral y partidario, sólo es un paso hacia una especie de dictadura de mayorías –con muchos o pocos votantes-; una especie de religión electoral donde el dios es el voto, y los ciudadanos se limitan a cumplir un ritual cada cierto tiempo, para luego esconderse en sus casas, lo que se traduce irremediablemente en un
despotismo electoral.

Por eso no es raro que en defensa de la libertad, la mayoría de los defensores del voto obligatorio repitan el dilema de Rousseau, y justifiquen la coacción sobre los individuos para mantener la libertad. La pregunta es ¿Qué clase de libertad se defiende con coacción?

Por qué la gente se ríe si nombras a Hitler

Rodeada de noticias de deportes en "lo más visto", la historia del día hoy en El País es la entrevista a Dominique Brisby, presidente de Altadis. Quien no la haya leído debería hacerlo, porque los argumentos utilizados por Brisby la convierten en una pieza breve comparable a lo mejor de Mihura o de Jardiel Poncela, incluso podría pasar una de las gloriosas falsas entrevistas de Mi Mesa Cojea, el Garrofer o Jaime Rubio.

Que si la ley antitabaco española es sólo comparable a la de Bután, un país donde la gente va en burro. Que si deberían retirarla no por nosotros la industria tabaquera, sino por los bares, porque la gente comprará cervezas en el súper y se pondrá a beber en casa para poder fumar.

Que si lo debemos estar haciendo fatal como lobby y deberíamos ser más proactivos defendiendo nuestros derechos. Pero donde alcanza su culmen es al final:

P. ¿No tiene la sensación de que al final el fumador será considerado como un yonqui más?

R. En la historia del fumador, siempre ha habido personas que han estado en contra, como de las bebidas alcohólicas. Adolf Hitler, por ejemplo, fue uno de los personajes más radicales contra el tabaco. Pero pese a todos esos ataques, el hecho es que los fumadores van a seguir fumando porque disfrutan de ese placer.

Hitler. Va el tío y nombra a Hitler diciendo que era antitabaco. En internet no se puede citar a Hitler alegremente. Y no por sensibilidad histórica, sino porque como sabe cualquiera que haya sido habitual de un foro alguna vez, se ha nombrado tanto en vano que utilizarlo como parte de una argumentación es el peor error retórico en el que se puede caer. De hecho, existen dos leyes sobre la dialéctica on line basadas en el Führer:

1. Ley de Godwin. Fue enunciada por el miembro de la Electronic Frontier Foundation Mike Godwin en 1990, y aunque hablaba de las discusiones de la época en USENET sigue vigente. Dice que: "A medida que una discusión en línea se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a uno". En teoría, cuando en un hilo se detecta un Godwin la conversación debería acabar, pero la práctica dice que el jaleo sólo ha comenzado.

2. Reductio ad Hitlerum. Es una falacia del tipo "Si Hiter/los nazis apoyaban X, entonces X es malísimo", donde X puede ser cualquier cosa, incluido el vegetarianismo, que como todo el mundo sabe es algo despreciable porque Hitler era vegetariano. Le dio nombre Leo Strauss. (Vía @virgenyfurioso)
Pero no es sólo eso. Hitler en una constante en la cultura popular de internet, donde ha protagonizado un sinfín de memes, desde los gatos que se parecen a Hitler ('kitlers', por kittens + Hitler) hasta las parodias de El Hundimiento que significaron un verdadero dolor de cabeza para YouTube por problemas de propiedad intelectual. La Wikipedia le da un buen estudio al asunto en un artículo en el que también repasa otras manifestaciones como el cine o el arte.

Cachondearse de Hitler, igual que meterse con la pedofilia, es una forma más de enfrentarse a lo horrible. Supongo.

La última gran irreverencia sobre Hitler es Hipster Hitler, un cómic anónimo nacido en agosto que imagina la vida hoy día de un Hitler joven y moderno (un hipster es, en tres enlaces, esto más esto más esto). A los propios modernos, bastante odiados por cierto, les ha encantado y ya tiene hasta merchandising.

Y esta es, básicamente, la historia de por qué la gente se ríe cuando una tabaquera dice que Hitler era antitabaco.

PS: Me pasa @multimaniaco esta entrevista en la que Mel Brooks explica por qué se ríe del dictador, como judío y como autor de The Producers, donde aparece un inolvidable Hitler cantante y danzante.

PDC ¿Partido Demócrata Cristiano o Permanentes Dolores de Cabeza?

Sin lugar a dudas la Democracia Cristiana a ocupado un papel preponderante en la política nacional, sobre todo en el retorno a la democracia, pero hoy no corren los mismos vientos?

No podemos desconocer que los Gobiernos encabezados por el PDC después de la dictadura han sido exitosos en el papel que a cada uno le ha tocado asumir, pero la Flecha Roja esta siendo difícil de cargar por los miembros de esta tienda política
Hoy por hoy, los conflictos internos del PDC no le garantizan ninguna estabilidad política y de liderazgo dentro de la concertación, y externamente fractura a la concertación en su capacidad de referente político, pudiendo con el tiempo, quedar marginado a una ¿Serie B? dentro del sistema político partidista de nuestro país.

Como en el tango, ¿Cuesta abajo en la rodada?

Sin Candidatos presidenciales en las dos ultimas elecciones, ¿jibarización? de su presencia en el parlamento y al interior de los Ministerios de la Moneda, la Democracia Cristiana ya no es la piedra angular de la coalición de gobierno, es más puede ser, que la Concertación pueda subsistir incluso sin ella, independiente de los mensajes de ¿partido indispensable? que resuenan por todos los rincones de la Moneda.

Soledad Alvear presidenciable absoluta del conglomerado falangista suena menos que ¿el Panzer? Insulza o del ¿Ciudadano? Lagos.

El manejo de las cuotas de poder, los individualismos, los sueños aspiracionales de los sectores internos del PDC (Colorines y Alvearistas y otras derivaciones y sucedáneos) tienen sumida a la DC en el desequilibrio absoluto, desequilibrio inmortalizado en la votación en el parlamento de Adolfo ¿Colorín? Zaldivar que vino a rechazar la ¿pedida de Lucas? de su compañero de tienda Rene ¿Alvearista? Cortazar, provocando su suspensión partidaria y la promesa de castigo permanente a los díscolos que adhieran a sus postulados con la suspensión de sus cupos parlamentarios.

En Búsqueda del Mal Menor

Si los lideres DC no intentaran ¿exterminar al otro?, y se focalizaran en la subsistencia del partido por sobre su destrucción lenta y dolorosa, llegarían al consenso de un ¿buen divorcio?, doloroso pero salvador, en donde cada uno se lleve bajo el brazo conciente y responsablemente su discurso y posicionamiento sobre el modelo económico, políticas sociales y desarrollo del estado.

Posible quiebre de la Concertación y la DC

Gómez (PRSD): "La Concertación somos cuatro y no buscamos aislar a la DC"

El presidente del Partido Radical, senador José Antonio Gómez, reconoció que su par de la DC, Ignacio Walker, se molestó por la carta del PPD donde se convocaba a todas las fuerzas ajenas a la Concertación a constituir una “alternativa de centroizquierda”.

Sin embargo, Gómez afirmó que los presidentes del conglomerado son “cuatro” y que no se busca aislar a la falange. Además, precisó que no es cuestionado el contenido de la misiva, sino la forma de dar a conocer ésta.

"La información es exagerada en función de lo que pasó. Reconozco que hubo un momento tenso al no ser Ignacio Walker informado del envío de la carta, y eso causó molestia, pero está claro, y por eso está superado, que el contenido de la carta son los acuerdos que hemos tomado", dijo el radical a radio Agricultura.

"En la casa de Ignacio Walker tuvimos una larga conversación para abrir diálogo y generar espacios de conversación. Son dos etapas de la situación, muchos dicen que vamos a hacer alianzas y no, primero va a ser una etapa de diálogo donde veremos si tenemos acuerdos programáticos y electorales, si eso se concreta vendrá otra etapa, sino, hasta ahí quedan las conversaciones", añadió.

Asimismo, el líder radical insistió en que "fue cierto que no había sido consultado y se enteró por los medios de comunicación, a mi me pasó lo mismo, pero lo relevante en ese momento era bajar la dificultad porque consideramos que era un problema de forma. Quedó superado y estamos trabajando en temas de mayor interés".

"Hemos sido claros los tres presidentes de partidos que la Concertación somos cuatro y no buscamos aislar a la DC. Se han generado diferencias pero se han superado. El fondo del tema, el contenido de la carta no es cuestionado. Carolina dio la explicación del caso y eso habla que ya está superado”, indicó el senador.

Carta del PPD desata nuevo quiebre con la DC Ninguno de los líderes opositores fue consultado por la PPD Carolina Tohá, para enviar una carta convocatoria a dirigentes extra Concertación. En plena conferencia, los dirigentes Carolina Tohá e Ignacio Walker, que aparecen junto a José Antonio Gómez, vivieron un tenso momento.

Pese a que estaban contempladas realizarse esta semana, la serie de reuniones entre la timonel del PPD y vocera de la Concertación, Carolina Tohá, y dirigentes del Partido Comunista y del PRO, finalmente quedaron sin efecto tras la molestia del timonel de la DC, Ignacio Walker, por el envío de una carta convocatoria que la ex ministra hizo a dichas colectividades.

La molestia fue dada a conocer por el propio senador falangista, quien en plena conferencia del comité político opositor sostuvo que “yo no tuve información ni fui consultado sobre el envío ni el contenido de esta carta, del cual me he enterado por la prensa”.

Walker -quien calificó el hecho como “inaceptable”- enfatizó que “en nuestras relaciones internas tenemos que cuidar las formas y creo que es muy importante que cualquier decisión que adoptemos como Concertación sea conversada internamente entre nosotros”.

“Creo que tenemos que mejorar la forma de nuestro trabajo interno como coalición”, puntualizó el senador.

Tohá, en tanto, no respondió directamente la arremetida del líder DC, sino que aclaró que “he tomado nota de lo que ha planteado el senador Walker (...), tenemos que afinar esas modalidades a futuro”.

RESPALDO A TOHÁ

Pese a la evidente molestia y la tensión en la cita, los otros dos timoneles concertacionistas presentes, José Antonio Gómez por el PRSD y Álvaro Elizalde por el PS, respaldaron a Tohá.

El senador radical puntualizó que “es cierto que se envió la carta pero el contenido de ésta es lo que hemos conversado dentro de la Concertación”.“Yo recibí la información de la misma manera que el senador Walker pero no tengo reparos en lo que dice la carta”, agregó.

A su turno, Elizalde sostuvo que “lo más relevante es que en rigor, la carta representa lo que fue el acuerdo de los partidos de la Concertación”.

Pero la misiva de Tohá contó además con el respaldo de otros representantes concertacionistas. Entre ellos del senador y secretario general del PS, Fulvio Rossi, quien afirmó que “respaldo el envío de esta carta y la política de acercamiento y de diálogo con otras fuerzas políticas de oposición que es a mi entender la posición mayoritaria de la Concertación”.

Sostuvo que abrir ese espacio de diálogo mirando el futuro no sólo es un requisito indispensable para lograr una mayoría que permita volver a ser gobierno a la actual oposición, sino que “es también una manera de responder a las nuevas exigencias y demandas de la inmensa mayoría del pueblo chileno”.

“Es el momento que la Concertación se muestre generosa y no arrogante, que no se aferre a fórmulas políticas que si bien fueron tremendamente exitosas en el pasado, no necesariamente dan el ancho para los desafíos del futuro”, concluyó.

Wikileaks devela los secretos de la diplomacia de Estados Unidos y lo pone en jaque

Calificativos como “alpha dog” para el Primer Ministro ruso Vladimir Putin o la leyenda de “emperador desnudo” que fue dada al Presidente Nicolás Sarkozy han puesto en una delicada situación diplomática al gobierno estadounidense.

El responsable de Wikileaks, Julian Assange, anunció durante una videoconferencia que los documentos secretos conciernen a “todos los grandes temas”.

Aunque sufrieron un ataque informático que hizo caer su página de Internet, Wikileaks se las ingenió ayer para dar a conocer el contenido de más de 250.000 documentos clasificados de la diplomacia estadounidense, poniendo en jaque a Washington.

Luego de la revelación publicada en el diario español El País, el estadounidense The New York Times, el británico The Guardian, el francés Le Monde y el alemán Die Spiegel; la Casa Blanca no tardó en reaccionar, calificando la acción de “irresponsable y peligrosa”.

“Que esto quede claro, tales revelaciones hacen correr riesgos a nuestros diplomáticos, a los miembros de los servicios de inteligencia y a personas del mundo entero que piden a Estados Unidos que las ayude a promover la democracia y un gobierno transparente”, afirmó el portavoz del Presidente Barack Obama, Robert Gibbs.

Por esto es que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, se vio obligada a desarrollar en los últimos días una intensa campaña diplomática, para advertir a numerosos gobiernos de la sensibilidad de la información, entre ellos aliados estratégicos como Australia, Gran Bretaña, Canadá, Israel y Turquía.

Entre los hechos informados por los distintos medios que accedieron a las notas diplomáticas, destacan las instrucciones de espionaje al interior de Naciones Unidas –incluyendo a su secretario general, Ban Ki-moon- y conversaciones entre Estados Unidos y Corea del Sur sobre la perspectiva de una Corea unificada, según detalla The New York Times.

Poco antes de la publicación, el responsable de Wikileaks, Julian Assange, dijo durante una videoconferencia en Jordania que los documentos secretos estadounidenses conciernen a “todos los grandes temas”.

“Esos 250.000 documentos secretos emanan de embajadas estadounidenses en el mundo entero, y nosotros ya pudimos constatar que la semana pasada Estados Unidos reaccionó intentando amortiguar los efectos que podrían tener”, precisó Assage.

COMENTARIOS POCO AFORTUNADOS

Quizás lo que más llamó la atención fueron los “comentarios e informes elaborados por funcionarios estadounidenses, con lenguaje muy franco, sobre personalidades de todo el mundo”, escribió el diario El País.

Por ejemplo, sobre el Primer Ministro ruso, Vladimir Putin, los documentos lo definen como el “alpha dog”, es decir, el macho dominante.
En torno al Primer Ministro italiano, Silvio Berlusconi, se mencionan sus “fiestas salvajes”, dejando constancia de la desconfianza que el Premier despierta en Washington.

En tanto, la Canciller alemana, Angela Merkel, aparece retratada como alguien que “evita los riesgos y es poco creativa”, una política que prefiere “quedarse en la retaguardia hasta conocer el equilibrio de fuerzas”.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, recibió la leyenda de “emperador desnudo”, mientras que su colega iraní, Mahmud Ahmadinejad es calificado como “Hitler”.

La refundación de la Concertación


Modificar la actual alianza opositora constituye un cambio mayor en la política chilena.

Porque, aunque derrotada en la última elección presidencial, esta coalición conserva la primacía del Senado y un cantidad muy importante de diputados en una Cámara sin mayorías. Muchos alcaldes y miles de chilenos militan en las filas de los partidos que la integran.

Esta aleación entre el mundo social-cristiano y parte de la izquierda, puntal político de la oposición a la dictadura, se pensó en su momento como enteramente improbable, pero hoy es crucial para entender los últimos 25 años de la política chilena.

Hay muchos factores que explican racionalmente ese nuevo frente que surgió como resultado de cálculos diversos y de nuevos escenarios internacionales, como el fin de la Guerra Fría. Pero lo que no se puede olvidar jamás en la decisión de concretarlo es el aprendizaje histórico que interpelaba a constituir una fuerza capaz de alcanzar la mayoría. Es evidente que ninguna renovación debe modificar esa premisa, que ha hecho de esta alianza una fuerza poderosa en la sociedad chilena.

Lo anterior no hubiera sido posible, sin embargo, sin una actitud de reconocimiento y tolerancia de la diversidad ideológica y cultural de los miembros de la coalición. Ello ha implicado aguantar una dosis de malestar constante, pues la nave nunca ha navegado completamente en la dirección deseada por cada uno de los tripulantes. Las batallas comunes por la democracia, la gestión conjunta del Gobierno y el sistema binominal han sido el cemento que ha hecho posible esta larga convivencia.

Si bien el escenario político actual es menos dramático, la reciente derrota, la fragmentación y el desgaste que la produjeron, y las trasformaciones socioculturales de la sociedad chilena, apremian con intensidad a las fuerzas que componen la Concertación a hacer cambios y construir una opción nuevamente atractiva. Mal que mal, la identificación con la Concertación pasó, de 27% en agosto de 2009, a un 21% en octubre de este año, de acuerdo a la encuesta del Consorcio de Centros de Estudios, y su evaluación como coalición de gobierno pasó del 61,6% en 2007 a un 37 % en 2009, según la encuesta UDP.

Esta tarea supone revisar con atención dos ejes básicos de consenso que la constituyeron en su origen: el político-electoral y el programático. ¿Cuánta coherencia programática es posible alcanzar hoy entre los potenciales participantes de una nueva Concertación?

¿Qué diferencia hace en su eficacia electoral la formación de un nuevo pacto? De no zanjar estas cuestiones, la oposición se dirige a una probable derrota en los próximos comicios. El tiempo juega en contra.

Hay que tener en cuenta algunos datos políticos básicos. El primero es una derecha organizada, en el Gobierno y a la ofensiva en la agenda. Esto debería hacer natural coordinar y concentrar fuerzas para ejercer una oposición influyente.

El otro es el acuerdo instrumental ocurrido en las pasadas parlamentarias, que permitió la elección de tres diputados comunistas y que respondió a un compromiso ético con el perfeccionamiento de la democracia, más que a una lógica de conveniencias electorales. En esta línea, la Concertación se comprometió a realizar, por primera vez, primarias abiertas y vinculantes para elegir sus candidatos en las próximas elecciones municipales.

Hay muchos temas específicos que instalan piedras de toque a la hora de actuar en conjunto; éstos van desde los derechos humanos en Cuba, hasta el aborto y la eutanasia. Pero la respuesta es simple: cualquier «refundación» de la Concertación debe conservar el ánimo de reconocimiento y valoración de la diversidad que la animó en un comienzo y que cautivó a la ciudadanía.

Sabemos que estas discusiones tienen el costo de apartar a las fuerzas políticas de la agenda pública, proyectando un espectáculo narcisista. Pero ni modo: la realidad es que el debate está aquí instalado y no va a desvanecerse. Mejor hacerse cargo de él cuanto antes. Sin miedo.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Responsabilidad social: sector público y privado


El Presidente Sebastián Piñera dio a conocer la semana pasada el proyecto "Chile país desarrollado: más oportunidades y mejores empleos". Sus objetivos son (1) potenciar el crecimiento de nuestra economía, (2) aumentar la productividad de nuestros trabajadores y (3) contar con empleos de mejor calidad. Todos temas de gran relevancia y dignos de profundizar.

De qué manera podemos lograr estas metas? ¿Cuál debe ser nuestra actitud para alcanzarlas?
Aunque suene repetido, se necesita un especial esfuerzo del sector público para proveer y potenciar una educación de calidad y equitativa para todos los chilenos. Es un tema largamente tratado y discutido, pero urgente. Educación de calidad e integral conlleva, entre otros, mejor productividad y mayor felicidad.
Y ello no es menor pues, por ejemplo, un reciente estudio de la OECD concluye que el aparente estancamiento de la productividad durante la década pasada ha sido el factor principal en el menor crecimiento del PIB. Sólo con mejoras relevantes en este aspecto el país podrá lograr niveles de productividad que permitan llegar al desarrollo.

El sector privado también tiene una tarea fundamental en la derrota de la pobreza, a través de la creación de empleos dignos. Todo empresario chileno debe sentirse parte de este desafío nacional. El Papa Juan Pablo II, con gran preocupación por los temas sociales, comentaba en un discurso en Chile ante la CEPAL:
"El desafío de la Miseria es de tal magnitud, que para superarlo hay que recurrir a fondo al dinamismo y a la creatividad de la empresa privada, a toda su potencial eficacia, a su capacidad de asignación eficiente de los recursos y a la plenitud de sus energías renovadoras".

La tarea de emprender es crucial para la generación de nuevos y mejores empleos. Tenemos que formar conciencia que detrás de números y rentabilidades se encuentran personas que con su trabajo deben sustentar a sus familias. El empresario debe tener claro que es un administrador de bienes que debe multiplicar en beneficio de toda la sociedad.
Las palabras de uno de los primeros y más destacados emprendedores de las puntocom, Michael Paolucci, resultan inspiradores en este contexto "No sólo cambien su mundo. Avancen y sean grandes, y cambien el mundo para todos los que los rodean."
Para cambiar el mundo deben generar riqueza material, aplicando valores y ampliando el horizonte espiritual y cultural de los trabajadores. Volvamos a las raíces del empresariado, en donde debe radicar el afán por reinvertir y crear valor para toda la comunidad, dejando de lado el innecesario consumismo egoísta que impera en nuestros tiempos.

Las autoridades deben apoyar al sector privado a encontrar y fomentar las medidas necesarias para potenciar el emprendimiento y la innovación, facilitando que todo aquel que por su esfuerzo y dedicación pueda progresar, lo haga, indistintamente de su origen socioeconómico.

Estas medidas para aumentar la productividad y la creación de empleos permitirán lograr un crecimiento del 6%, pudiendo llegar al anhelado desarrollo en términos del PIB per cápita. Así, podremos llegar a formar parte de los países desarrollados el año 2018.
Aprendamos de ellos para poder ofrecer bienestar material a toda la nación, pero también aprendamos de sus errores y eduquémonos buscando un desarrollo integral y sustentable, potenciando la familia y la unidad, en dónde no sea el PIB el único indicador de la calidad de vida de los individuos ni la única variable de decisión, sino que ponderemos también un índice de desarrollo o crecimiento en la felicidad de nuestra gente.