miércoles, 11 de mayo de 2011

Siete reflexiones antes de la eventual aprobación o rechazo de Hidroaysén



Siete reflexiones antes de la eventual aprobación o rechazo de HidroAysén


PD: Está columna la escribí el viernes pasado, pero recién hoy día la pude publicar.

Estamos ad portas de que nuestras autoridades decidan la aprobación o rechazo del proyecto eléctrico HidroAysén. Un proyecto que ha encontrado fervientes rechazos y apoyos. Un proyecto que complica al Gobierno, por el inminente repudio ciudadano ante una eventual aprobación, y que confronta dos visiones que en nuestro país parecieran ser absolutamente incompatibles: el crecimiento económico versus el cuidado al medio ambiente y el desarrollo sustentable.

HidroAysén ha realizado una gran campaña mediática para convencer a los chilenos de la conveniencia de su construcción. Comerciales mostrando apagones cuando se toca un timbre o se usa un secador de pelo invadieron cada medio de comunicación.




Además, se ha intentando levantar sospechas injustificadas sobre las intenciones de los grupos opositores, por recibir financiamiento extranjero, absurdo considerando que una de las empresas involucradas en el proyecto HidroAysén es extranjera. Se ha hablado de los ambientalistas casi como de terroristas, cuando en realidad el rechazo a HidroAysén ha encontrado eco entre políticos, artistas, economistas, abogados, científicos y la ciudadanía en general. La opinión pública se encuentra dividida ante las profecías de un futuro “a medias” sin HidroAysén y la evidente presión que el Gobierno ha ejercido para favorecer su aprobación (que se manifiesta en varias notas de prensa en diversos medios). Respecto a este delicado tema, es necesario hacer una reflexión acerca de varios puntos clave.


1. La hidroelectricidad NO es energía limpia. HidroAysén, así como cualquier represa de grandes dimensiones, es sin duda un proyecto que traerá daños irreversibles al medio ambiente. Se alteran cursos de aguas, se modifican los lechos, se intervienen ecosistemas de enorme importancia científica, comprometiendo la biodiversidad regional.


Uno de los puntos más ignorados, pero más preocupante, es la demostrada emisión de gases invernaderos por las represas. La hidroelectricidad es la actividad humana que más metano emite (se estima que cerca del 30% del total). El metano tiene un potencial de calentamiento global 25 veces mayor al del CO2. Para ponerlo en perspectiva, todas las aguas continentales del mundo emiten cerca de 103 millones de toneladas.


Las “grandes represas” emiten cerca de 105 millones de toneladas. La UNESCO ha llamado a calcular estas emisiones antes de la construcción de una central hidroeléctrica, y ha confeccionado una guía para realizar cálculos teóricos que resultan ser menores a los observados en la práctica. Río abajo de las represas, se dañan de manera irreversible los lechos, alterando los ciclos de vida de los organismos que los habitan.

2. Duplicar la energía no ayuda a superar la pobreza. Chile posee una de las peores distribuciones del ingreso en todo el mundo. Las ganancias del país evidentemente no “chorrean”. Nuestro país ha observado un aumento del ingreso per cápita que difiere del estancamiento o incluso reducción de los salarios, además de un crecimiento del salario mínimo que no se relaciona con el aumento del costo de vida. En un país en que el 10% de la población que posee los mayores ingresos se lleva más del 40% de los ingresos de la nación, un mayor crecimiento económico no va a beneficiar a los más pobres. Los empleos que se generan por la construcción de una represa son transitorios y de baja calificación, seguramente con sueldos tan bajos como los que cualquier empleado del rubro de la construcción gana en nuestro país, y no ayudarán a los pobres de Arica o Talca a superar su pobreza.

3. Duplicar la energía tampoco asegura el bienestar económico. Nuestro país es dependiente de la exportación de materias primas. Por ende, cuando los compradores de dichas materias primas se encuentran cortos de dinero, nuestra economía se resiente.


Las dos últimas crisis mundiales han afectado seriamente a la economía nacional, sin considerar la vulnerabilidad ante fluctuaciones del valor del petróleo o del dólar. Más energía para actividades industriales ayuda a perpetuar un inconveniente ciclo de más empresas productoras de materias primas, cuando los países desarrollados han girado a una sociedad de la producción de bienes y servicios tecnológicos y del conocimiento, que generan mayores ingresos y menores requerimientos energéticos.

4. Las energías renovables no convencionales (ERNC) sí son una opción. La intermitencia, elevado costo e imposibilidad de implementación, son algunos de los argumentos de los detractores de las ERNC. Sin embargo, es increible comprobar que empresas que pretenden instalar centrales termoeléctricas en Chile, construyen centrales eólicas o solares en otros países.


Además, con los avances tecnológicos de los últimos años, la eficiencia de estas energías se ha incrementado considerablemente. El caso más elocuente es el de la energía eólica, la cual se ha demostrado en la práctica, tras años de uso en varios países, que es continua, eficiente y económica.


Mediciones en varios países europeos demuestran su eficiencia y falta absoluta de intermitencias. La energía solar se hace cada día más económica. Sus precios han caído un 30% en los últimos cinco años. La Unión Europea, hoy, genera un 10% de energía mediante centrales
eólicas, y al actual ritmo de crecimiento, el 20% de su energía será de fuentes eólicas y solares para el año 2020. Chile no supera el 1% real a la fecha, un retraso condenable.

5. Las represas no garantizan energía más barata. El precio de la energía en Chile no depende directamente de la fuente de generación.


Regulaciones tarifarias y concentración de la oferta influyen en los actuales precios. Una baja diversidad en los tipos de generación nos hace aún más vulnerables a las sequías o a los precios del petróleo o el carbón, y precisamente las ERNC aportan diversidad de generación y oferentes al sistema.


Respecto a este punto, es necesario desmitificar otro clásico concepto: a excepción de Dinamarca, los precios de la energía en países con un alto porcentaje de ENRC no son mayores a los de Chile, y eso sin considerar que en dichos países el ingreso per cápita es mucho mayor al nuestro.

6. La legislación ambiental es deficiente. El caso Barrancones demostró que la legislación ambiental chilena es inadecuada. El sólo hecho de que un proyecto termoeléctrico haya tenido cabida en el sistema de evaluación ambiental pese a su extrema cercanía a una reserva natural es un síntoma inequívoco de la inadecuada legislación. Las evaluaciones de impactos ambientales debieran ser realizadas no por Seremis de turno, sino por grupos de expertos calificados, incluyendo científicos, particularmente del área de las Ciencias Naturales.


La “normativa vigente” que defienden las autoridades debe ser revisada desde un riguroso ángulo científico con urgencia.

7. La ciudadanía no recibe información suficiente sobre los efectos negativos de los proyectos eléctricos. De impactos ambientales poco y nada se habla, mientras que el “ambientalismo” es constantemente descalificado, pese a la enorme y contundente evidencia científica respecto al daño causado por las represas. Hay más columnas en la prensa sobre la necesidad de duplicar la energía (sustentada sólo por un par de estudios nacionales) que artículos sobre los impactos ambientales (sustentados por decenas, incluso cientos, de artículos científicos). Al final, no se trata (sólo) de la belleza de la Patagonia o Mejillones, sino de ciencia e impactos reales y medibles al medio ambiente.

La difícil discusión política de Hidroaysén

La difícil discusión política de HidroAysén

La Comisión de Evaluación Ambiental de la XI Región aprobó el estudio de impacto ambiental de la empresa HidroAysén para construir cinco centrales en las cuencas de los ríos Baker y Pascua, por 11 votos a favor y una abstención. Este trámite completa la primera etapa de lo que se anticipa será una dura batalla legal y administrativa que enfrentará este proyecto, y que deberá sortear con éxito antes de poder finalmente construirlo y operarlo.




En efecto, ahora el director del Servicio de Evaluación Ambiental tiene 10 días hábiles para redactar la Resolución de Calificación Ambiental, la que puede ser reclamada por los detractores del proyecto ante el Consejo de Ministros dentro de un plazo de 30 días hábiles, consejo que debe pronunciarse al respecto antes de 60 días hábiles. Pero los detractores también pueden optar por un recurso de protección ante la justicia, y todo esto sin considerar un proceso similar al de las centrales para el proyecto de las líneas de transmisión que traerá la electricidad generada a la zona central del país.

El proyecto es de gran envergadura, con una inversión que llegaría a casi ocho mil millones de dólares entre generación y transmisión; capaz de generar dos mil 750 MW de potencia e inundaría una extensión de cinco mil 900 hectáreas. Desde el anuncio de su estudio, enfrentó creciente oposición de grupos ambientalistas, apoyada por sus pares desde el exterior y traducida en campañas mediáticas sin precedentes para un proyecto de inversión chileno.


El fundamento de dicha oposición es impedir que una zona virgen de nuestro territorio, asociada al aura glamorosa que rodea al nombre Patagonia, con bosques centenarios y ríos caudalosos, sea "estropeada" por la construcción de represas y de las centrales de generación que las acompañan.


En torno a esa idea se articula la campaña "Patagonia sin represas" que los detractores del proyecto han montado, pero ella se apoya, además, en cualquier otro flanco posible -como la interferencia con el paisaje de la futura línea de transmisión, al atravesar nueve regiones y numerosos predios privados-, y en toda clase de argumentos (o subterfugios) administrativos y legales.

Los estudios de impacto ambiental y su eventual aprobación o rechazo están normados en la institucionalidad que el país se ha dado, y tienen por objetivo garantizar medidas de mitigación del impacto que dichos proyectos implican, suficientes para cumplir con los estándares establecidos. Esto requiere resolver múltiples dudas que un vasto número de servicios públicos puede plantear -en este caso, varios miles de ellas- y, una vez completado ese proceso, son sometidos a una votación por el Comité de Evaluación Ambiental y posteriormente a otra del Consejo de Ministros del Medio Ambiente. Lo anterior ilustra el carácter deliberativo y de definición política que acompaña tal proceso.


No podría ser de otra manera, porque el grado de mitigación que se puede exigir a un proyecto es variable -una vez que supera los estándares medibles de manera objetiva-, y eso supone establecer una prioridad que necesariamente es de carácter político.


En este caso, el Gobierno no ocultó su interés en que el proyecto se llevara a cabo, una vez que superó el cúmulo de dudas formuladas, porque consideró que en el actual escenario energético chileno resulta prioritario contar con energía renovable y limpia, que baje sus costos futuros y permita avanzar hacia el objetivo de alcanzar el desarrollo durante esta década. En último término, eso significó tomar la difícil definición política de valorar más, en esta etapa del desarrollo del país, la provisión de energía limpia y barata que mantener los bosques patagónicos intocados.

Primarias y elección presidencial

Primarias y elección Presidencial

Durante las últimas semanas el tema presidencial ha adquirido una dinámica más intensa y todos los actores han comenzado a debatir en torno a tres aspectos: a) el mecanismo que cada coalición usara para elegir sus candidatos; b) cuáles son las alternativas presidenciales mejor posicionadas y c) cuáles serán los contenido (si se quiere relato) que cada actor pondrá en la mesa del debate público.

Por razones de espacio, expondré en esta oportunidad el primer punto.

¿Cómo elegir el candidato?

La elección de un candidato presidencial al interior de una coalición política tiene dos fases; elegir el candidato de cada partido y luego el mecanismo que usarán como coalición para elegir a su abanderado.

En la alianza gobernante hay dos tesis; las encuestas que indican cuál es el mejor posicionado (Longueira) y la realización de primarias que es la tesis que tiene más fuerza en RN y entusiasma a algunos sectores de la UDI (Coloma). Nada es definitivo hoy. Lo que si, al parecer está definido, es que el sector debe llevar candidato único.

En la Concertación hay una cuestión clara. La Coalición definirá su candidato por medio de elecciones primarias. Ello se instaló no solo por la mala experiencia del mecanismo usado en la última presidencial, sino también porque desde los primeros momentos de la derrota se prometieron primarias. Es más, si bien es una fórmula que usarán para escoger su abanderado presidencial, se ha ido posicionando como mecanismo para resolver conflictos para escoger candidatos a nivel municipal y parlamentario. No obstante, no olvidar, que ese mecanismo a nivel no presidencial se usará solo en los lugares en que exista cierta duda respecto de cuál es el mejor posicionado (Escalona).

El tema tiene otras aristas cuando observamos el mapa presidencial que se estructura en torno al Juntos Podemos-PC y los descolgados de la Concertación (Navarro, Arrate, Marco Enríquez y los PRI). El asunto adquiere relevancia por dos situaciones; a) la tesis de que “la unidad de la oposición es la única manera de derrotar a la derecha” y b) la correlación de fuerzas a nivel electoral no es tan diferente como para que un sector se imponga con facilidad por sobre el otro.

Para el primer caso, se trata de un fórmula que gana cada día más consenso y fuerza. Escalona acaba de publicar un documento –“Unidad para vencer”- donde hace ese llamado. Las voces se escuchan desde todos los sectores. Sin embargo, incorporar este sector a una primaria amplia con las fuerzas opositoras complica a la DC que se debate –a la fecha- entre las tesis de Walker y Pizarro.

El Juntos Podemos con el PC, Arrate y Aguiló comienzan a definir sus acciones presidenciales en torno a repetir el experimento Arrate y el progresismo de Marco Enríquez espera la hora formal de la partida (no imagino –hoy- a MEO fuera de esta carrera). Por el lado del MAS, surge el escenario de que Navarro irá a la reelección senatorial; su opción presidencial hoy, es inviable.

Las negociaciones con la Concertación en busca de esa nueva mayoría social, ciudadana y política han comenzado de manera no oficial ni formal; estamos, en la fase de las señales. Sin embargo, para llegar a un acuerdo que aumenten las probabilidades de que la oposición vuelva a La Moneda (que no es lo mismo que la Concertación), se requiere a lo menos cuatro condiciones; a) elementos de unidad para las municipales, b) lista parlamentaria unitaria, c) programa de gobierno y d) candidato presidencial único.


En relación al punto d, es de vital importancia definir un mecanismo que de garantías a todos los interesados y legitimidad al candidato electo. La tesis de una primaria amplia comienza a ganar fuerza en la oposición. Esto, no obstante, no estará exento de tensiones, negociaciones y concesiones.

En relación a la correlación electoral de fuerzas, las posibilidades del Juntos Podemos y los descolgados, es algo que la Concertación debe analizar con mucha racionalidad. De hecho, se abre el escenario de que la Concertación se convierta en la tercera fuerza política del país.

En Diciembre del 2010 la Concertación logró en primera vuelta el 29.6% de los votos; el progresismo de MEO llegó al 20,14% y Arrate 6,21%. La suma de estas tres opciones presidenciales alcanzó el 55,95%. Sin embargo, en la segunda vuelta solo llegaron al 48,39%.

Los datos muestran no solo que la oposición “unida” tiene un buen piso electoral como para competir con éxito y ganarle a la derecha en la próxima presidencial, sino también al interior del bloque opositor la correlación de fuerzas es muy competitiva.

Según los datos de la primera vuelta, el sector de Arrate y MEO lograron el 26,35% y Frei el 29,6%. Entre ambos hay una delta electoral de sólo de 3,25 punto porcentuales. No es extraño, por tanto, ver un escenario presidencial en que la Concertación termine como la tercera fuerza política. Este hecho, se convierte en un punto táctico y estratégico para las negociaciones al interior de la oposición en la perspectiva de re-encantar y re-construir una nueva mayoría social y política.

Por razones de espacio, expondré en esta oportunidad el primer punto.

lunes, 11 de abril de 2011

Humala: entre Lula y Nixon



El polémico candidato presidencial nacionalista peruano Ollanta Humala seguirá en su esfuerzo por reinventarse como un líder moderado, siguiendo el modelo de Lula en Brasil. Pero basta con que Humala se inspire en la forma en que Nixon viajó a China para que ayude a disipar los temores que predominan en Chile después del resultado de la primera vuelta de la elección presidencial en Perú.


Ahora que pasó a la segunda vuelta con la primera mayoría relativa y que el mejor argumento electoral de su rival es el temor que produce Humala en la elite y en una parte de la clase media (aunque en un sector importante su candidatura también representa la esperanza), corresponde analizar la posibilidad de que Humala llegue a la presidencia más desde la racionalidad que desde el recelo y la sospecha. Después de haber sido derrotado en 2006, Humala experimentó una evolución política. El modelo de una economía de mercado ha producido resultados loables.

Aunque a ritmo excesivamente lento, la pobreza también ha disminuido. Los peruanos no quieren cambiar de rumbo, pero sí distribuir mejor los beneficios de la modernidad. Los que acusan a Humala de ser un nuevo Chávez ignoran las particularidades históricas del Perú y su desempeño económico y político reciente. La llegada al poder de Chávez fue más el síntoma de un país en crisis que su causa.



Aunque sea autoritario y haya exhibido un nacionalismo anti-chileno, Humala es también un político hábil. No esperó tanto tiempo para matar ahora la gallina de los
huevos de oro.


De ser presidente, fortalecerá el rol del estado para disminuir la pobreza, especialmente en la zona altiplánica (donde tuvo mayoría absoluta). De aquí que le resulte conveniente acercarse a Lula, un presidente que, cuando llegó al poder, también enfrentó los temores de los que lo veían como amenaza populista que podía desrielar al Brasil del sendero de prosperidad seguido durante el gobierno de Cardoso.


Infundadamente, Humala también ha sido acusado de ser hermano ideológico de Evo Morales. Morales es Aymara, Humala es racialmente mestizo y su familia no es de ni de origen popular ni quechua. Si Morales cree en la utopía de un gobierno popular y participativo, Humala tiene esa militar preferencia por la verticalidad del mando. Aunque frágil, la institucionalidad peruana es más fuerte que la boliviana.

Además, Perú va por un sendero de crecimiento, Evo llegó al poder producto de una crisis social y política. Tanto el triunfo de Alejandro Toledo en 2001 como de Alan García en 2006 supuestamente eran más convenientes para Chile. Ambos terminaron sorprendiéndonos negativamente. Tal como Richard Nixon, que visionariamente entendió que sólo un republicano anticomunista convencido podía construir puentes con la China, Humala verá en su relación con Chile el mejor camino para mostrar sus nuevas convicciones moderadas. A diferencia de su rival, que deberá demostrar un mayor nacionalismo—y por lo tanto criticará a Chile cuando le resulte electoral y políticamente conveniente—Humala ya tiene demostradas credenciales nacionalistas.


Su desafío ahora es crecer hacia el centro y a la moderación. Al votar, el pueblo peruano dejó en claro sus preferencias por la moderación. Para alcanzar la primera magistratura, Humala seguirá moviéndose hacia el centro. Aunque sus rivales lo caricaturicen como una opción extremista (yo o el caos), Humala sabe bien que el camino al éxito pasa por la moderación como candidato y también como presidente.

jueves, 7 de abril de 2011

A 17 años de lamuerte del ídolo y maestro del GRUNGE

A 17 años de la muerte de Kurt Cobain.

A 17 años de la muerte que remeció al mundo de la música, renace el recuerdo del que muchos consideran el “padre” del grunge.


“Es mejor quemarse que desvanecerse”, decía la nota que dejó en su casa en Seattle, antes de quitarse la vida de un disparo. A pesar de ser exitoso, Kurt Cobain no demostraba ser feliz, una esposa y una hija no parecían cambiar su rumbo a la muerte.

En abril del 94, los rumores de la separación de Nirvana se hacían fuertes por la ausencia de Cobain de la escena pública. El 8 de abril, un electricista encontró el cadáver de la estrella de rock, habían pasado tres días de su muerte. Tras esto, siguió una vigilia y funeral que atrajo más de 7 mil de sus fans. Su esposa, Courtney Love, leyó parte de su nota suicida a los asistentes.

Pasaron 17 años del aquel trágico día y su música no pierde influencia sobre la “Generación X” ni sobre las que prosiguieron, más allá de la vida y la muerte, Kurt Cobain alcanzó la inmortalidad.









De Gregorio proyecta que Imacec de marzo podría crecer cerca de 15%

De Gregorio proyecta que Imacec de marzo podría crecer cerca de 15%

El presidente del Banco Central indicó que con ello la actividad del primer trimestre podría estar "perfectamente entre 9% y 10%".

Banco Central estimó que la inflación superaría el rango meta el presente año por presiones de combustibles y de los alimentos.

SANTIAGO.- Debido a la baja base de comparación, el Imacec de marzo podría crecer cerca de 15% anual, estimó el presidente del Banco Central, José de Gregorio, al exponer hoy el último IPoM ante diversos empresarios.

De Gregorio sostuvo que con ello, la actividad del primer trimestre podría estar "perfectamente entre 9% y 10%".

No obstante, afirmó que la tendencia es que la economía se expanda en torno a 6% en 2011 por el fuerte dinamismo del consumo de bienes durables y no durables.

"La economía chilena, en nuestro escenario base, va a transitar durante todo este año por un crecimiento muy cercano a su plena capacidad, ni con exceso del uso de capacidad ni con capacidad ociosa", sostuvo De Gregorio.

Respecto del IPC, el presidente del Instituto Emisor recordó que marzo es un mes normalmente con inflación elevada, y que si termina con una cifra entre un 0,8% y 0,9% como espera el mercado, en doce meses se podría alcanzar el 3,5%, esto es, un número que "estará por encima de la meta, pero dentro del rango".

En otro plano, sostuvo que se va a seguir subiendo la tasas de política monetaria hasta niveles más normales para que el IPC retorne al rango meta de la entidad.

Asimimso, en lo que se refiere al tipo de cambio, de Gregorio reconoció que la operación de intervención que está en curso es costosa; estando al límite del descalce patrimonial del instituto emisor.

Sobre las reservas, planteó que sería difícil aumentarlas más adelante a estos niveles, siendo siempre bueno acumularlas, porque eso da un colchón de seguridad importante.

No obstante, reiteró que la intervención cambiaria no es la solución a los problemas de productividad y de crecimiento.

Asimismo, sostuvo que si bien los costos marginales de la energía han estado subiendo en forma importante, no se visualizan estrecheces energéticas que lleven a precios tan elevados como los de 2008.

El Banco Central ha proyectado para este año un crecimiento de la economía en un rango de 5,5 a 6,5%, con sesgo hacia el alza, mientras que la inflación llegaría a un 4,3% este año.

miércoles, 6 de abril de 2011

Los Jaivas en La Moneda



Los Jaivas en La Moneda El Presidente Obama hizo algo inédito: en su reciente gira por América Latina sólo visitó dos países en Sudamérica y ellos fueron Brasil —obvio— y Chile. ¿Por qué nosotros antes que Argentina, Perú o Colombia?


Probablemente porque Estados Unidos quiso dar una señal en el sentido de premiar a un país que hace las cosas bien, que tiene una democracia consolidada, instituciones sólidas y una economía que nos tiene prácticamente en las puertas del desarrollo. Pero al mismo tiempo que desde afuera reconocen estos inmensos avances, en nuestro propio país aún subsiste el contraste entre quienes entienden y contribuyen a darles solidez a los pilares sobre los que se funda este país y los que no entienden lo que ha pasado en las últimas décadas y se quedaron pegados en el pasado. Digo esto a propósito de la actuación de Los Jaivas en La Moneda el día de la cena en honor del Presidente Obama, y de las críticas que recibieron de algunas personas por esta presentación.


Los Jaivas son parte del patrimonio cultural de nuestro país, como Neruda, Violeta Parra o Roberto Matta. Ellos, así como muchos otros, están más allá de cualquier sector político al que legítimamente adhieran o hayan adherido; su arte es de todos, a todos nos enorgullece y lo sentimos como propio. Por lo tanto, forman parte del amplio espectro de materias que no son parte de la disputa política. La actitud de Los Jaivas de ir a cantar a La Moneda bajo el mandato de un presidente democrático, legítimamente elegido por todos los chilenos, sin importar su color político, es un gesto que los coloca a la altura en que merecen estar. Ellos estuvieron ahí porque son parte de Chile.


No fueron a un acto político: fueron a representar al país nada menos que ante el Presidente de los Estados Unidos.


La crítica es pequeña, pero es reflejo de algo más profundo que no podemos dejar pasar.


Todavía existen en nuestro país personas que no aceptan que pueda haber un gobierno de signo contrario al suyo legítimamente elegido.


Eso, en el fondo, es no creer en la esencia de la democracia, que precisamente consiste en competir por el voto popular y aceptar que existe tanto la posibilidad de ganar como la de perder, y cuando se pierde se asume el respeto y la legítima subordinación a las autoridades de signo político contrario al propio. Sin esta convicción, no hay juego democrático posible.


Afortunadamente, los dirigentes chilenos han dado muestras de haber superado ese estado de inmadurez política. Durante cuatro gobiernos de la Concertación, los partidos de centroderecha se integraron institucionalmente a gobiernos de centroizquierda y, desde el año pasado, la Concertación, e incluso ahora los diputados del Partido Comunista, han hecho lo mismo bajo el gobierno del Presidente Piñera. Los que siguen pegados en el pasado son pocos, pero creo que es bueno no dejar pasar su gesto pequeño, porque no lo merecen Los Jaivas y porque debemos lograr que esas personas reflexionen y se incorporen de verdad, en cuerpo y alma, a nuestro sistema democrático.


El grupo de artistas que forman Los Jaivas tiene una posición política conocida y respetable, que en nada ha cambiado y nadie les ha pedido que lo hagan, pero si algo expresó que el Presidente Obama no se equivocó al venir a Chile fue precisamente el verdadero símbolo que significa que hemos logrado ser un país reconciliado y unido ante el exterior, que tenemos sentido de Estado y que nuestra casa de gobierno es de todos los chilenos, desde un presidente de centroderecha hasta Los Jaivas.