miércoles, 26 de enero de 2011

Aterrizaje presidencial

Aterrizaje presidencial

Sebastián Piñera a punto de quedarse sin bencina, al límite del aterrizaje forzoso. Podría ser una metáfora, pero es literal: el Presidente sobrevolando en las nubes hasta la última gota de su estanque y el país observándolo atónito. Osadía y juego adolescente, quizá; obsesión de mirar al país desde las alturas, probablemente. En el fondo, una manera de entender la responsabilidad y el manejo de las cosas que de un modo ya reiterado llega demasiado cerca de quedarse sin combustible.
La crisis de Magallanes dejó al gabinete de los gerentes con el estanque vacío. La ausencia de empatía política terminó con la nave en el taller y con el imperativo de instalar repuestos. Fiel al vértigo, el piloto procedió con rapidez y puso asesores de cabina con muchas horas de vuelo. Los políticos llegaron de vuelta una vez más, para confirmar que la experiencia no se compra ni se arrienda.
El Gobierno tuvo que echar marcha atrás frente al descontento austral pero logró, pese a todo, un nuevo aire en su bitácora de navegación. El cambio de gabinete supuso una inflexión positiva para el Ejecutivo, alcanzar vientos altos que se vieron coronados por la aprobación de una reforma educacional que dejó a la oposición al borde de la caída libre.

El Presidente aterrizando su helicóptero en la carretera, en las cercanías de una comunidad semirrural que debe haber alcanzado a pensar en un capítulo de la cámara indiscreta. Pero el tema no es broma: Piñera exhibe las dificultades de una personalidad incombustible, su incapacidad para someterse a los rigores de una bitácora propia de un Jefe de Estado que, antes de cualquier obligación pública, debe partir velando por su vida y su integridad física.

Es cierto, su impetu transmite energía y vitalidad, pero también provoca inseguridad en los pasajeros. Las encuestas lo muestran ya con preocupante claridad: inquietud, desconfianza, problemas de credibilidad. Se ha dado incluso la situación atípica de que el piloto tiene mayores grados de desaprobación que su propio gobierno. Es algo a tener en cuenta y donde no es fácil echar mano.

La tradición presidencialista chilena exige cierta dosis de sobriedad republicana; es difícil sentirse seguro y confiado en manos de un piloto que está dispuesto a ponerse en riesgo a sí mismo como si se tratara de un juego de niños.

El ajuste de gabinete ya está hecho y habrá que esperar un tiempo para ver si la apuesta fue acertada. Lo que falta ahora es el ajuste en el estilo y en la conducción presidencial. El piloto tiene que mostrar su capacidad para dosificar el ímpetu y su aparentemente nula aversión al riesgo.

Gobernar un país no es salir a hacer turismo aventura. Exige hacer cosas probablemente poco
gratas para un «espíritu libre». Pero la gente necesita y requiere confianza. La imagen de un gobernante que se queda a medio camino sin combustible producto de sus propias desaprensiones no ayuda a retomar el rumbo.

Un Presidente tiene la obligación de hacer sentir a los pasajeros que no sólo sabe a dónde va, sino que ha tomado las medidas y las precauciones para evitar que la nave pueda desplomarse contra el suelo. Afortunadamente, este incidente puede ser usado todavía como una buena metáfora. Pero desde la antigüedad sabemos que no es bueno abusar de la diosa Fortuna.

martes, 25 de enero de 2011

La agonía de la Concertación: Un problema ideológico


La agonía de la Concertación: Un problema ideológico

Uno de los análisis más claros que he leído respecto a las ultimas encuestas viene, justamente de la trinchera de enfrente, desde las letras de Gonzalo Arenas, Diputado UDI, en el articulo La Agonía de la Concertación, publicado en el Mostrador.

En este artículo el foco de atención se encuentra en los grandes números, siempre pensando en la repartición futura del poder, económico y político, del Estado. Es por ello que este análisis se centra en explicar y consolidar la derrota de la concertación como un hecho cristalizado en los números.

Así, despejando la paja del trigo, y sacando la propaganda, indica, “La actual crisis de la Concertación se basa en una izquierda que no se siente cómoda en ella y en un centro que mira con buenos ojos a las actuales fuerzas de gobierno.”, sin esconder, además, las pretensiones de que: “una vez completada la renovación real de la dirigencia DC, podrán llegar a acuerdos importantes con los representantes del centro político chileno”.

Desde estas dos frases, Arenas lee desde los números una situación que sabemos que ocurre hace un tiempo, pero que no queremos ver. La mirada de una parte de la Concertación no se diferencia de la de la Alianza, y la otra, la de izquierda, No se encuentra representada en el Conglomerado.

Estos elementos no son novedosos, desde los muestreos mínimos de las conversaciones familiares hasta la aparición de los díscolos, la militancia concertacionista sabía que el tema de fondo es ideológico, aunque ya hace rato que asusta profundamente esta palabra.

Es ideológico, o si se quiere, eminentemente político, porque tiene que ver con la mirada acerca del mundo, una ética, un sentir, una forma de hacer las cosas, que por todos medios se ha tratado de desviar, de no definir, de homogenizar, durante nuestra historia reciente.

Durante veinte años se ha hablado de un arcoiris en el que cabían todos, que era tolerante y diverso. Sin embargo se transformó en una diversidad homogenizante, que cada día se indiferenció más de la mirada del adversario, hasta que dio lo mismo quien Gobernara. Aunque el slogan de campaña dijera lo contrario.

Sobre los presidenciables y el gobierno, ya se ha dicho algo y, en realidad, importa poco, los números dan para todo, y honestamente Piñera ha profundizado, sin límites por cierto, conductas y políticas instaladas por la Concertación, con lo cual se fortalece la idea de que acá hay un problema ideológico.

En la Encuesta CEP, al preguntar por las causas de la pobreza nos encontramos con que, si bien la mayor parte de las personas habla de la educación (54%), las siguientes menciones en relevancia son: la flojera y falta de iniciativa (49%) y los vicios y el alcoholismo (30%). Cuando se pregunta por las causas de que haya personas que tienen éxito económico, se repite la tendencia: nivel de educación alcanzado (46%), y todas las demás menciones se enfocan en características individuales como: iniciativa personal (46%), trabajo responsable (36%), etc.

Lo terrible es que la gran mayoría de los que contestan las encuesta, según muestreo, son precisamente pobres, con lo que queda de manifiesto un prejuicio que rompe con la realidad inmediata, puesto que seguramente casi nadie que contesta esta encuesta piensa de si mismo la flojera o falta de iniciativa; probablemente tampoco lo piensa mucho de su familia, tal vez la del vecino, o ese de mas allá que no tiene cara.

Existe en ellos la ilusión de que la iniciativa y un trabajo responsable pudiese transformarlos en personas exitosas, como si se pudiese trabajar más de las diez horas, que son las mínimas que las personas pasan entre sus trabajos y el transporte hacia ellos. O bien, como si hubiese un “trabajo”, como fuerza de trabajo, que pagara cientos, o miles, de millones al día.

Así, la misma encuesta, indica que la mayoría cree que: “debería premiarse el esfuerzo individual aunque se produzcan importantes diferencias de ingresos”, o que la principal responsabilidad por el sustento económico de las personas está en las personas mismas”, en oposición al Estado.
Preguntas tendenciosas, mal construidas, pero que indican una valoración simbólica.

Todos estos elementos son los verdaderos triunfos de la derecha, son los que permiten que hoy gobiernen, y probablemente mañana también, porque responden a su mirada del mundo. La derecha ha sido capaz de instalar en la población común su marco valorativo de las cosas, su mirada acerca del mundo, les ha traspasado sus ilusiones, y a veces abiertamente sus engaños.

Esto no es mérito solo de la derecha. Es un proceso que se ha dado a largo plazo, y del que el triunfo de Piñera es solo una manifestación. Este proceso se dio en los gobiernos de la Concertación -también en el gobierno de Bachelet- porque no han creído en una mirada más trasformadora que lo que lo pragmático permite, que siempre es poquito y “en la medida de lo posible”.

La Concertación no da cuenta de que tiene una mirada híbrida que no se diferencia de la de su adversario. No tiene una mirada de mundo, porque no cree más que en el mundo que le tocó vivir. Mira con desconfianza a los morochos del barrio como Venezuela, Ecuador, Uruguay, Bolivia, y el demoníaco Cuba. Su sino es la desesperanza, y el haber abandonado la transformación social por cómodos sillones que pensaron que nunca dejarían (aunque muchos de ellos no los dejaron: mire a Cortázar en el directorio de Canal 13, mire a Ravinet).

El diputado Arenas tiene razón: la crisis de la Concertación se basa en que la gente de izquierda quiere un conglomerado político que actúe en consecuencia, que defienda a los trabajadores, aunque no convenga(nunca conviene), que quiera transformar el modelo aunque genere inestabilidad (siempre se genera), que cuide el planeta y el patrimonio aunque sea malo para los negocios (siempre también lo es). Que tenga una mirada propia y diferenciada de la derecha; una mirada de izquierda.

El diputado Arenas tiene razón: hay un centro político que mira con buenos ojos a las actuales fuerzas de gobierno, porque entiende que hacen lo mismo que los otros y piensan que lo pueden hacer mejor. Más que mal, se les ha enseñado hace más de treinta años, a mirarse el ombligo y a rascarse con sus uñas.

"Se cogobierna con Piñera"

"Se cogobierna con Piñera"

Ayer, el teléfono del diputado y jefe de la bancada radical, Marcos Espinosa, no dejó de sonar.
Durante todo el día, varios dirigentes de la Concertación intentaron contener la molestia del grupo de parlamentarios de esa colectividad, que el miércoles anunció el congelamiento de las relaciones con el bloque opositor tras la aprobación de la reforma educacional.

La decisión -acordada horas antes de la votación durante un almuerzo entre los diputados y el presidente del PRSD, José Antonio Gómez- fue gatillada por el acuerdo suscrito entre el ministro Joaquín Lavín y el resto de los partidos de la Concertación. El pacto se selló sin la rúbrica del Partido Radical.

"Se tomó la decisión de cogobernar con Piñera, y nosotros no estamos disponibles", expresó ayer el senador Gómez, quien no sólo se limitó a cuestionar el pacto, sino que además exigió acelerar la creación de una nueva plataforma política.

"Existe la posibilidad cierta de que planteemos que hay que formar un referente ciudadano", dijo el líder del PRSD, cuyos cercanos adelantaron que la propuesta promoverá acelerar la apertura de la Concertación a otros partidos y organizaciones de la oposición. La idea es que la ofensiva sea formalizada en la tradicional reunión de jefes de partido del bloque opositor de los lunes.

La postura del PRSD choca con la posición del presidente de la DC, Ignacio Walker -quien ha rechazado la ampliación de la alianza política-, y a quien los diputados radicales responsabilizan como el principal impulsor de un acuerdo con el Ejecutivo, sin una decisión unánime al interior de la oposición.

"Cuando aparece un presidente de partido, como el de la DC, anunciando un acuerdo con el Gobierno sin el respaldo de uno de los partidos de la Concertación, eso es una falta de respeto muy grave", expresó el jefe de bancada, Marcos Espinosa.

En esa línea, los diputados de la colectividad -que ya anunciaron su marginación del comité estratégico de la Concertación y de la reunión de planificación de jefes de bancada- pedirán además a Gómez que impulse la creación de un "protocolo de acuerdo", que permita la "libertad de acción" en las decisiones adoptadas por el bloque opositor en el Congreso sin una posición unánime.

El próximo lunes, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRSD se reunirá para adoptar una posición política.

jueves, 20 de enero de 2011

UN AMOR QUE ME LLENA DE ALEGRÍA Y PAZ



















Hola mi amor para mi este día ha sido uno muy especial porque cumplimos un año juntos de amor, de alegrías, de pruebas fuertes, de caidas pero el amor pudo más y siento cada día que pasa que consolido mi amor hacía ti por eso te cuento quien soy de verdad como las confesiones del otro día o como cuando nos regaloneamos mutuamente cocinandonos o regaloneandonos, mandandonos mails o llamadas que nos aferran a que vamos por el buen camino en nuestra hermosa relación.

Tú sabes que quería pasar este día toda la tarde contigo, en la piscina y tomando sol pero el trabajo, los deberes y las responsabilidades son a veces primordiales como en este caso que lo entiendo y te apoyo y yo sé que tú también me hubieses apañado. Tienes que estar tranquila y disfrutar tu viaje al norte, te extrañare como nunca toda está semana que no te vea pero te estaré llamando o mandando mails como siempre, fisicamente no estaremos juntos pero espiritualmente y de corazón lo estamos siempre, relajarte todo saldrá bien cuando mañana te lleve al aeropuerto lo importante es que sea un verano que aprovechemos al máximo sobre todo tú mi amor con tu gente que la extrañas mucho, feliz por el FONDART que se gano tu hermano y sonreírle a la vida, no te preocupes porque tú hombre AMA MÁS QUE NUNCA Y ESTÁ SEGURO DE EL AMOR QUE SIENTE POR TI.

Eres una mujer hermosa, que amas a tus niñas, que te preocupas de los demás antes que de ti misma y eso me encanta porque tienes unos valores, principios y forma de ver la vida grandiosa, me late en este minuto el corazón de la emoción que siento por ti y en mi cabeza se me vienen los recuerdos y momentos lindos que he vivido junto a ti, gracias por permitirme amarte, conocerte y acompañarte en todo este tiempo y espero que por toda la vida, mi amor este en un pequeña forma de expresar mi amor y que me he acordado todo el día de ti y está semana que cumplimos un año de pololeo, mi amor apoyate en mi, sabes que te amo.
MI TOPITA HERMOSA, MI ACEITUNITA, MI ARDILLITA, MI MONITÉ LINDA. TE AMO Y TE EXTRAÑO.

MUCHOS BESOS Y ABRAZOS.

PD: Mi amor no te preocupes te llevo las dos copias de tu ticket de embarque para mañana, y hace un calor increíble, nos vemos en la tarde para darte tu regalo, besos, y tranquila mi amor todo saldrá bien en tu viaje.






Los "independientes"

Los “independientes”

En el momento actual, la Concertación descansa sobre los hombros de Michelle Bachelet. La última encuesta CEP deja en claro que ella es, por lejos, la figura política mejor evaluada de esta coalición. Pero este enorme activo será insuficiente para contrarrestar al oficialismo, sobre todo porque esta corriente ha descendido muy fuertemente en importancia política.

En nuestro país hace un buen rato que la gente no se identifica demasiado con las distintas tendencias. Sin embargo, no se puede olvidar que tan sólo cinco años atrás, un 38 por ciento de la población se identificaba con la coalición de centroizquierda. Ahora, en cambio, lo hace un dieciséis por ciento, una debacle desde cualquier punto de vista.

Es cierto que la Coalición por el Cambio no logra una identificación mucho mayor, pero ésta, o anteriormente la Alianza, siempre ha tenido que lidiar con la preferencia por la independencia que ha marcado a sus votantes. Y, aunque a regañadientes, ha logrado establecer un modus vivendi con ese mundo.

La Concertación, tradicionalmente agrupada en torno a los partidos, ha puesto poca atención a este fenómeno, pero todo indica, tal como ha sucedido históricamente en la vereda del frente, que una proporción importante de sus partidarios actuales o potenciales comienzan a sentirse cada vez más cómodos en las aguas de la independencia política. Frente a este nuevo fenómeno los partidos de la centroizquierda se sienten incómodos y no han encontrado una forma satisfactoria de lidiar con él.

La ex Presidenta encontró en algún momento el camino. Algo de su alta aprobación en el último año tiene que ver con esto. Eso sí, pasó los tres primeros años con niveles de aprobación muy modestos, incluso por debajo del 40 por ciento en algunos períodos.

Sólo una vez que levantó la mirada más allá de los partidos recibió las recompensas políticas de las que todavía disfruta. Por cierto, ayudó también la crisis económica venida del exterior que unió a la población detrás de su Jefa de Estado.

Pero los partidos concertacionistas siguen encerrados en sí mismos. No hay espacio para independientes. Durante el gobierno de Bachelet, Andrés Velasco mostró que esa condición, más que restar apoyo en las bases tradicionales de la coalición, sumaba. Un mundo más independiente no sólo “transpira” política.

Valora las buenas soluciones técnicas y un grado razonable de pragmatismo y consensos. Sin embargo, los partidos no le prestaron abrigo en momentos difíciles y si logró perdurar en el gobierno fue sólo por la voluntad presidencial. Los partidos no querían un independiente en las altas esferas y eso lo resintió parte de su electorado.

Precisamente, el atractivo de Enríquez-Ominami, para muchos votantes concertacionistas históricos, era su apertura al mundo “independiente”. Mientras esta coalición no logre encontrar su particular modus vivendi con esta nueva realidad sus posibilidades de reinventarse serán reducidas.

Poco importará que la aprobación a la forma en que Sebastián Piñera está conduciendo el gobierno sea de 44 por ciento. Es cierto que no es muy elevada, pero tampoco es demasiada distinta de la que han gozado, durante gran parte de su mandato, los últimos presidentes. Ha alcanzado ese nivel con obvias carencias personales, como su falta de cercanía, a la que la población terminará acostumbrándose.

Si a ello se une el hecho que las perspectivas económicas asoman auspiciosas, el escenario futuro está más cargado hacia un aumento de la aprobación de Piñera que a un retroceso. Además, a diferencia de los últimos gobernantes, tiene al frente una oposición muy debilitada y un gabinete donde varios de sus ministros aparecen con una proyección política interesante.

Por último, cabe suponer que gradualmente el relato del gobierno, su política comunicacional y el control político de daños, como ha ocurrido con administraciones anteriores, mejorarán con el paso del tiempo.

martes, 18 de enero de 2011

Le Dantec: un millón de dólares de "dignidad" del cargo

Le Dantec: un millon de dólares de "dignidad" del cargo

El Ejército justifica la compra de una casa por un millón de dólares para el Nuevo cargo de Jefe Estado Mayor Conjunto de las FFAA, aduciendo que el cargo posee una "dignidad" equivalente a la de un Comandante en Jefe institucional, según esta justificación debemos. ¿Podemos deducir, entonces, que todos los Comandantes en Jefe están viviendo en una casa fiscal que vale un millón de dólares?

Es vergonzoso por donde se le mire, pero también es muy grave el hecho de que los altos jefes castrenses (y a veces no tan altos) tengan excesivos privilegios propios de nobleza y monarquías europeas.

Es injustificable que generales o almirantes una vez que pasen a retiro sigan haciendo uso gratuito de autos y mansiones fiscales, además de personal de servicio como choferes, cocineros y mayordomos; personal cuyos sueldos son pagados por todos los chilenos. Si esto ya es injustificable para oficiales en servicio activo, es irritante y vergonzoso que oficiales en retiro sigan "disfrutando" de estos privilegios.

Más aún cuando en este país los militares no cumplen funciones más exigentes y esforzadas que las que cumple cualquier obrero, arquitecto, empresario, inclusive ministro o Presidente de la República.

Está de más decir que los sueldos de los oficiales han sido inmensamente mejorados, primero por Pinochet y después por los gobiernos democráticos. No estamos hablando de funcionarios públicos que viven en la absoluta desprotección; todo lo contrario. Es sabido que las FFAA cuentan con un sistema de salud y previsional mucho más beneficiosos que el de cualquier chileno común y corriente.

¿Qué tan "digno" puede ser un cargo que justifique la compra de una casa de un millón de dólares? ¿El trabajo de un obrero de la construcción es acaso menos digno? ¿Quién determina la "dignidad" de un cargo? Quizás tendríamos que preguntarnos cuál es la definición de "dignidad" que el Ejército posee.

El día a día de las FFAA aún sigue siendo un "misterio" para todos los chilenos, es inconcebible que estos militares aún sigan recibiendo privilegios de reyes y nobles, más en un país con tantas injusticias sociales y desigualdades.

Lo "siento" por el General Le Dantec que, al parecer, no podrá disfrutar de su "dignidad" de más de un millón de dólares.

Una bofetada a la democracia. Senadores designados a dedo.

Una Bofetada a la democracia. Senadores designados a dedo.

La democracia de un país se manifiesta en demostraciones como la participación de la ciudadanía en la construcción de la misma. Lo ocurrido con el cambio de gabinete este fin de semana mostró cuán atrasados estamos en la democracia. Más aun: la designación de dos senadores sin la aprobación de la ciudadanía, por mera decisión de fuerzas políticas, son una verdadera bofetada a la democracia.


















Los costos políticos que deben asumir los partidos apenas asumen un gobierno son muchos, pero no es razonable que estos costos deba pagarlos el país. O una parte de de éste, como la región de que eligió democráticamente a representantes que dejaron esa elección por una designación presidencial a un cargo, aun si una constitución arcaica y perdida en el tiempo permite que se designen a dedo a quienes, se supone, son representativos de la ciudadanía.

Los dos cupos que dejaron los hoy nombrados ministros Andrés Allamand y Evelyn Matthei serán ocupados por una designación de partidos. ¿Cuánto velaran estas personas que designen por las necesidades de quienes representaran en las zonas que fueron elegidos los salientes?

Debería abrirse el debate para que cada vez que senadores dejaran sus cargos por optar un cargo ministerial, esos cupos quedaran inhabilitados de ser asumidos por algún reemplazante designado.

Algún costo debería tener abandonar el cargo para el que fueron elegidos por el pueblo por un cargo ofrecido por un mandatario.

¿Es democrático que alguien llegue al congreso nacional por la designación a dedo de sectores políticos?

Extraña que pocos alcen la voz contra estas prácticas que, aunque establecidas en una constitución, no representan un país ni la decisión democrática de la ciudadanía. Esto nos vuelve a poner en agenda lo urgente de un cambio al tipo de democracia que se practica. Más aun, al tipo de constitución que tenemos.

La facilidad de dejar esto en manos de los partidos, sin ningún mea culpa o disculpa por parte de los ex Senadores y hoy Ministros Alamand y Matthei a sus electores, es casi una burla electoral y una falta de compromiso real quienes los eligieron para estar en el parlamento y trabajar desde ahí por ellos.

Estas señales demuestran lo lejos que se encuentran los políticos en la sintonía del país donde cada vez se aleja más la participación ciudadana y se golpea fuertemente la democracia en que vivimos, que ya casi es una retórica sin fondo ni verdad.