martes, 18 de enero de 2011

Columna sobre Magallanes: Divide y vencerás

Columna sobre Magallanes: Divide y vencerás

Está la escoba en Magallanes. En mis 25 años nunca había visto algo parecido aunque, obviamente, la gente con más años tiene su punto de referencia con el famoso puntarenazo (1984), una de las primeras reacciones colectivas públicas en contra de Pinochet. Para nosotros el alza al precio del gas ha concebido un remezón fuertísimo.

Pocas noticias ocurridas acá tienen repercusiones a nivel nacional y ahora tenemos hasta “rostros” de la televisión abierta haciendo despachos desde las calles. El tratamiento de la información desde la clase política ha sido sin cuidados ni buenas maneras.

Por ejemplo, la comparación de los consumos Punta Arenas v/s Santiago es irrisorio; si es por comparar podemos hacerlo con el resto de los productos de la canasta y vemos cómo vamos.

¿Sabe ud. cómo funciona el PIB regional sin ENAP y METHANEX? ¿Le gusta la baja cesantía? ¿Sabe cuánta es la migración de fuerza laboral? Los dichos del ex ministro Ranieri y la vocera Ena von Baer, aduciendo cierta comodidad en Magallanes que permite afrontar el alza, se condicen con la percepción del chileno medio sobre los magallánicos y hablan como si fueran santiaguinos comunes.

Detrás de esto hay un llamado al resto de Chile. “Los magallánicos nos estaban cagando…”, por ejemplo, caló en parte de la opinión pública y sobre todo en los sectores oficialistas. En base a esto, muchas críticas bajaron de nivel hasta decir “que la medida se justifica pero fue mal anunciada”. El desdén no tiene fin hasta ahora: a la mina San José fue la mitad del gabinete a sacarse fotos y para acá enviaron de carne de cañón al subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla.

¿Pero cuál es el problema? ¿Se va acabar el gas? Las proyecciones indican que durará 6 años y la medida paliativa es subir el precio a las personas para limitar la demanda. Pero qué logras con eso ¿que se termine en 7 años? Si se va acabar el gas, ¿por qué siguen llegando empresas privadas a Magallanes? Esa parte la explicó mucho mejor Nolberto Díaz en su entrevista.

Si esta fuera la peor crisis 2011 de Piñera, el desafío de difundir la ignorancia sobre Magallanes -con Matías del Río y Fernando Villegas como escoltas- yo creo que ha resultado un lamentable éxito. Ayer, la estrategia comunicacional continuó pidiendo que disminuya la violencia anunciando más violencia para aplacarla. Y eso que el movimiento es sumamente pacífico y los eventos son aislados.
Ahora el paso siguiente es, tal como ocurrió con el conflicto Mapuche y continúa dándose en Rapa Nui, criminalizar a los puntarenenses sin siquiera entender lo que estamos reclamando.

Las cifras y datos duros son elocuentes: se sube el precio domiciliario siendo que el consumo industrial privado lo supera ampliamente. Los descuentos y subsidios que hasta ahora benefician a las personas en Magallanes se compensan con una innumerable lista de desventajas de vivir aislados.

Este nuevo contrato afectaría peor a los consumidores de más de 1.000 litros, en donde el alza sería mucho más fuerte, es decir;hospitales, consultorios, escuelas, liceos y parte del comercio.

La energía eléctrica alla se produce con gas, EDELMAG (empresa eléctrica local, del grupo CGE), ya anunció que en invierno ellos tienen limitada la compra a GASCO bajo estos nuevos cambios contractuales, por lo que habría que compensar los generadores con Diesel.

Eso haría que, incluso, la cuenta de luz suba aún más que el gas. Tomen en cuenta que en invierno tenemos temperaturas bajo 0 y prácticamente no tenemos luz del día, por tanto el consumo de gas y luz es altísimo.

Todo esto bajo el discurso de Sebastián Piñera que nos quiere “cuidar de que no nos pase lo del salitre” y que esto es una medida “difícil pero responsable”. Un discurso que logra apalancar a buena parte del sector político (que apoya y critica sólo las formas) y ciudadano que alega que ellos no tienen subvención como nosotros que somos todos estancieros o petroleros que meamos oro. Yo estudié en Santiago y algunas personas allá me decían: “pero 5 lucas para ustedes no es nada”. Divide y vencerás.

Un año después

“Hace un año que yo tuve una ilusión…”, dice una famosa canción presente en los repertorios de muchos intérpretes latinoamericanos. Me nace evocarla.

Nadie cambia su gabinete si todo está funcionando bien. Si los cambios son menores, es que las fallas también lo eran. Si se trata de cambios mayores, entonces el problema era mayor.

Si además implica un cambio en la lógica política con que se constituyó el anterior gabinete —y la llegada de Allamand y Matthei así lo indican—, entonces la crisis era más sistémica y el cambio apunta a corregir no sólo las carteras con nuevo ministro, sino que también la marcha del gobierno en su conjunto.

Es el diseño original mismo lo inservible y creo que no sin dolor, así lo concluyó el Presidente.

No servía un equipo que presumía de técnico cuando la gestión de gobierno es necesariamente política. La crisis de Magallanes fue de gestión y despilfarró en ella un capital político que echará de menos. No tiene sentido debatir sobre la validez técnica de eliminar el subsidio al gas.

Si la medida se justificaba, el balance es peor. Es la ineptitud de transformar en realidad algo justo y los ejecutivos se miden por sus resultados, no por sus diagnósticos. En la crisis de Magallanes convergieron todas las insuficiencias del diseño original de gobierno.

No servía tampoco esa distancia con los partidos, con los parlamentarios y más en general con la gestión política. No es bueno menospreciar el esfuerzo colectivo. Varias cabezas piensan mejor que una, por brillante que esta sea; mejor aún si han tenido fogueo en la inhóspita jungla estatal y no sólo esas ilusiones infundadas de excelencia con que muchos llegaron.

A un año —un cuarto del período de gobierno— había ya demasiadas chapucerías y precipitaciones de mal final, como para seguir justificándose en las malas herencias recibidas. Era un gobierno “reguleque” y se imponía un cambio radical en él. Apostaría que la decisión presidencial será bien evaluada por la opinión pública.

Sin embargo, no basta con el cambio de algunos nombres para que las fallas se superen. Aunque suene a ironía, es necesaria una nueva forma de gobernar. Para no terminar en nuevos líos, es inevitable un diseño más colectivo, menos avasallador y omnipresente. Hay ahora cinco presidenciables en el gabinete.

Hinzpeter, Golborne, Lavín, Allamand y Matthei. La cancha de su carrera será el gobierno. Sus posibilidades dependen de que a éste le vaya bien. Serán activos en dotarlo de mayor profundidad política, tendrán voz más fuerte, reclamarán más diversificación mediática y no veo a varios de ellos tolerando pasadas al pizarrón o maltratos.

Parte de esa profundidad política supone también un trato distinto a parlamentarios y partidos, tanto de oposición como de gobierno. Ambos son indispensables para llevar a cabo las “7 reformas” anunciadas para este 2011, claves en la evaluación final de este gobierno.

La autocrítica tácita tras tan completo cambio de diseño en el gobierno tiene también efecto en la oposición. Para los derrotados es común ver a los triunfadores con un cierto halo de invencibilidad. Es el sentimiento de que lo hicieron mal, la resignación aprendida en que no pueden ganar.

Pues bien, ese halo de invencibilidad se ha debilitado. El cambio de gabinete deja manifiesto que es un gobierno que comete errores y da señas de discutible calidad en muchos ámbitos. Lo percibió la población. Lo reflejaron progresivamente las encuestas.

Hoy no solo el gobierno tiene la oportunidad de recomenzar. El futuro está más abierto. La Concertación puede ahora entender mejor que no sólo ella necesita superarse. Es más evidente que podría ganar el 2013. Pero eso supone dejar atrás la imagen de penitente autoflagelante absorto en discutir alianzas partidarias. Debe reconstruir su interlocución con ese pueblo que ella misma engendró y que en parte la abandonó, no por poco izquierdista, sino por ausencia de modernidad y de sintonía con sus nuevos sueños.

El cambio de gabinete abre, como dice la canción, nuevas ilusiones en todos.

2011, elaño de las reformas

En todos los resúmenes de 2010 se ha hecho énfasis en lo duro, difícil y acontecido que fue este año, dominado por la obligación del nuevo Gobierno de enfrentar desde el primer momento situaciones de urgencia que requerían de la total concentración y esfuerzo del Presidente Piñera y su gabinete. Algunos, de corto alcance temporal, como el exitoso el rescate de los mineros, y otros, como la reconstrucción, que lo acompañarán los 4 años de su mandato.












Al finalizar 2010, podemos reconocer que el Presidente Piñera ha logrado que la primera administración de centroderecha en llegar al Gobierno en décadas, construyendo una nueva mayoría política, está logrando gobernar sin mayores enfrentamientos y cumpliendo exitosamente en materia de crecimiento —recuperando el ritmo del 6%— y empleo, creando más de 300 mil el presente año.

En base a esto, resulta notable que el propio Presidente haya definido el próximo año, 2011, como el de las reformas, explicando lo que aparece como una carta de navegación de lo que espera termine constituyendo el sello de su gobierno: cambios profundos que provoquen una mejoría sustancial en la calidad de vida de las personas.

El inicio aparece asociado a la reforma educacional, impulsada con fuerza por el ministro Lavín, quien ha demostrado que es posible sacar adelante cambios importantes, aun con la oposición de grupos de interés como el Colegio de Profesores, y que incluso esto es posible con acuerdos que garanticen un apoyo transversal a las medidas.

El Presidente nos anticipa que esta reforma educacional es la primera de las reformas estructurales que pretende sacar adelante en materias tan importantes como salud, seguridad ciudadana, pobreza, empleo, modernización del Estado, profundización de la democracia. Y anuncia que los costos de popularidad en el corto plazo no lo preocupan, consciente de que provocar estos grandes cambios requerirá de todo su liderazgo y habilidad.

Todas estas reformas tienen en común el que apuntan a mejorar las oportunidades de salir adelante para las personas, y les dan la seguridad de contar con las herramientas para lograrlo, pero confiando en que el motor de todo es la propia voluntad de superar la adversidad y alcanzar un mejor futuro.
Aparece así detrás de esta carta de navegación un sello claro de lo que se puede esperar sea el gobierno de la Coalición por el Cambio: una decisión política profunda de ser un gobierno transformador, que provoque mejoras sustantivas en la vida de los chilenos, y de que sean estos cambios los que consoliden su mayoría política.

Está claro que esta apuesta requerirá de una persistencia y liderazgo importantes ante las críticas y la resistencia que el mismo Presidente anticipa, porque ninguno de los grupos de interés afectados por estas reformas dejará de defender sus privilegios y en esto sin duda contarán con la complicidad de algunos sectores de la oposición.

Pero la convicción a la que llega el Presidente al jugarse por ser un gobierno de reformas pareciera venir de un diagnóstico que le da continuidad a la pasada elección presidencial.

Allí él entendió e interpretó muy bien la necesidad de los chilenos de un cambio, de que llevábamos muchos años de estancamiento en temas importantes y que la oportunidad de alcanzar el desarrollo aparecía permanentemente postergada. Por estas razones, los electores provocaron este cambio, que finalmente lo llevó a él y a su coalición al poder.

PARTIDO RADICAL CONGELA RELACIONES CON ESCALONA

PARTIDO RADICAL CONGELA RELACIONES CON ESCALONA POR "GRAVES OFENSAS" A GÓMEZ

El timonel del Partido Radical dijo no esperar disculpas de su par socialista por impasse durante proclamación de Eduardo Frei como candidato único de la Concertación.
Por unanimidad la mesa directiva del Partido Radical decidió congelar las relaciones con Camilo Escalona, a la espera de que el senador asuma que cometió un error al encarar a José Antonio Gómez durante la proclamación de Eduardo Frei como candidato único de la Concertación para las elecciones presidenciales.

El vicepresidente de la colectividad, Fernando Meza, anunció que el PRSD participará en ninguna reunión donde esté presente Escalona hasta que se resuelva esta situación.
"El Partido Radical ha decidido congelar definitivamente la relaciones con el señor Camilo Escalona, nunca con el PS, nunca congelaremos las relaciones con las bases del PS, con quienes tenemos excelentes relaciones, pero no podemos tolerar la insolencia del señor Escalona con un presidente de un partido de la coalición de gobierno, que ha sido extraordinariamente caballero, deferente y correcto", dijo Meza.
El diputado dijo que la reacción de Escalona consistió en “graves y gratuitas ofensas” en contra del timonel radical, y que la propuesta de congelar la relación con Escalona nació de él, siendo acogida en forma inmediata y sin reparos, debido al profundo malestar que produjo esta situación al interior del radicalismo.
El congelamiento de las relaciones con el timonel socialista se mantendrán hasta que el senador PS reconozca "hidalgamente y pida disculpas a José Antonio Gómez, si no lo hace, pues las relaciones seguirán muy congeladas".
Consultado al respecto, el timonel radical dijo que respetaba lo resuelto por la mesa directiva en su carácter de decisión política, y que no esperaba disculpas por parte de su par socialista.
Meza había desmentido esta tarde en duros términos a Escalona, quien aseguró de manera categórica que no había insultado al presidente del PRSD en el cierre de las primarias anoche en Rancagua.
Las imágenes de televisión captaron el momento justo en el que Escalona comienza a hablarle al oído a Gómez y, tras ello, el senador radical se da media vuelta y encara a Escalona.
Hoy, el PS asegura que no insultó a Gómez, pero el diputado Meza, quien estaba a poca distancia del hecho e incluso intervino para separar a ambos presidentes, asegura que Escalona "no insultó una, sino repetidamente" a Gómez.

Tohá responde a Escalona: "Los tiempos de llorar y lamentarse ya pasaron"


El 17 de enero de 2010, tras 20 años y cuatro gobiernos concertacionistas, Eduardo Frei fue derrotado estrechamente en la elección presidencial ante el entonces candidato de la Coalición por el Cambio, Sebastián Piñera.

Ayer, al cumplirse exactamente un año de aquellos comicios, y motivados además por las palabras de Camilo Escalona, -quien fue uno de los líderes del bloque durante la campaña y que afirmó a "El Mercurio" que "una larga lista de gente aún no asume sus culpas"- los jefes de partido del ahora conglomerado opositor reflexionaron en su primer año fuera de Palacio.

El líder del PS y vocero de la Concertación, Osvaldo Andrade, expresó que todas las opiniones referidas a la derrota de la coalición opositora "hacen sentido sólo en tanto nos sirva en lo que queremos proponer para adelante".

Escalona (PS) valora querella por muerte de Tohá y dice que ya no hay “quien defienda la Dictadura”
El senador del Partido Socialista (PS) por la Región de Los Lagos, Camilo Escalona, valoró la querella anunciada por el Gobierno por la muerte del ex ministro José Tohá, afirmando que ello demuestra que “ya no hay en Chile quien defienda la Dictadura de (Augusto) Pinochet”.

“Recogiendo la petición que le formulara el Senado a través de un proyecto de acuerdo y de otros sectores de la comunidad nacional, el gobierno ha informado que procederá a establecer una querella contra quienes resulten responsables por la muerte del ex ministro del Interior de la administración del gobierno de Salvador Allende, José Tohá González”, explicó el senador.

A su juicio, “esta es una decisión muy importante, que desde la oposición y más allá de las diferencias que tenemos con este gobierno, debemos subrayar, ya que reitera hoy que la dictadura de Pinochet es condenada por todos los sectores del país, incluida la derecha que participó de su propio gobierno dictatorial”.

El legislador de oposición recalcó el valor simbólico que sea un gobierno sostenido por la propia derecha el que toma la decisión de presentar una querella en contra de los criminales que atentaron contra la vida de José Tohá González, pone de manifiesto lo profundamente que ha cambiado Chile en los últimos 20 años”.

Según el senador PS, “gracias a la democracia hoy se establecido la verdad y el clamor de justicia abarca y se extiende por toda la sociedad chilena sin excepción alguna”, sostuvo.

En esa línea, el diputado por Puente Alto explicó que "no tiene mucho sentido que la autocrítica tenga un fin en sí misma. Hace sentido sólo en la medida en que es un insumo para lo que tenemos que proponer a la gente. Hay que reafirmar las cosas que hicimos bien y rectificar aquellas que no hicimos (...) para mea culpas no tengo tiempo".

En tanto, la presidenta del PPD, Carolina Tohá -y quien ocupó una de las vocerías en la fallida candidatura de Eduardo Frei en segunda vuelta- aclaró que el fracaso electoral "no significa una tragedia ni el fin del mundo".

Asimismo, la ex ministra invitó a los dirigentes de la Concertación a analizar "otra reflexión" al proceso ocurrido hace un año, en respuesta a las palabras del senador Escalona respecto a quienes ocuparon "responsabilidades decisivas" en el comando del senador DC, y que impidieron a la Concertación alcanzar un quinto gobierno.

"No sirve mucho enrostrarle a los demás la lección que los otros deben aprender. Cada uno tiene que hacerse cargo de su lección pero no con un sentido de recriminarnos sino en el sentido de construir hacia adelante (...) los tiempos de llorar y de lamentarse pasaron", comentó Tohá.

Es sólo un hombre

Es sólo un hombre

Al partir, embriagado aún por la victoria, el Presidente Piñera no quiso pares en el gabinete; figuras que dispusieran de una visión global, más esa misteriosa e indomesticable autonomía que otorga contar con un capital político propio. Eligió, en cambio, colaboradores traídos del mundo de los negocios, enfocados a realizar tareas específicas que él mismo les asignó, y a los que trataba igual como lo hacía con los ejecutivos de sus empresas: imponiéndoles metas como a escolares, controlándolos hasta el límite de la humillación, y negándoles cualquier reconocimiento para no despertar autocomplacencias.

Por lo que ahora se sabe, el ex ministro Ravinet se resistió a ese trato, que debe haber estimado indecoroso para alguien con sus pergaminos. Pero en su calidad de "invitado" (como él mismo se autocalificó), y después de haber abortado la idea de convertirlo en ganzúa de un quiebre en la DC, era poco lo que podía hacer frente a un "segundo piso" que actuaba como brazo armado de un Presidente omnipresente; hasta que ya el elástico no dio más, precipitando una crisis de gabinete.

Pero los problemas, dicen, jamás vienen solos. Las tensiones de palacio coincidieron con un fenómeno sin parangón, como ha sido la "toma" de Magallanes por el alza del gas, y el espectáculo de un gobierno que perdió el control del territorio y que debe parlamentar con los "pingüinos" a través de un obispo. Fue la estocada mortal a la "nueva forma de gobernar". Y así, lo que sería un mero cambio de personas, se convirtió en un rediseño del gobierno.

El nuevo gabinete tiene un significado: la incorporación de dos figuras políticas de peso, los senadores Matthei y Allamand. El Presidente sabe exactamente lo que calzan. Se iniciaron juntos en política, amasaron los mismos sueños, pero a diferencia del Presidente, ellos hicieron carrera en la cosa pública. Con ambos ha tenido conflictos severos, pues siempre han sido críticos de su individualismo y de su afición a traer a la política la lógica de los negocios. Allamand fue la primera voz de la Alianza en criticar públicamente el primer gabinete, y escribió un libro para que su tesis quedara impresa: este gobierno es de la Alianza, no de Sebastián Piñera. No hay que confundirse, entonces: Allamand y Matthei entran al gabinete como socios del Presidente, no como sus ejecutivos o subalternos. Ellos no se van a encandilar con su inteligencia o su capacidad de trabajo: lo conocen de sobra, y saben que esas virtudes pueden elevar catedrales, pero también hundirlos en el infierno. Ellos entran a co-construir, no a obedecer; a incidir sobre la marcha general del Gobierno, y no a ocuparse sólo de sus tópicos específicos.

Hasta el viernes el Presidente podía decir "el gobierno soy yo", y nadie se habría sobresaltado: todo giraba al ritmo de sus habilidades y sus humores. Ahora en cambio, los ministros (todos, no sólo los entrantes), pero también los partidos de la Alianza y sus parlamentarios, tendrán un peso más gravitante. El "Presidente-Sol" (o "Presidente-CEO": up to you) deja paso al viejo y denostado estilo republicano. En buena hora.

El Presidente está rodeado de un círculo íntimo que goza presentándolo como una mezcla de superhéroe y de niño travieso, y que en vez de advertirle o criticarlo, celebra sus errores y sus vicios como signos de sagacidad o extravagancia. El propio Presidente acaba de romper con eso que ya lindaba con lo grotesco, asumiendo con humildad sus errores, rectificando y, lo más difícil, cediendo poder. Nada de esto lo empequeñece, sino al contrario: lo ennoblece. Es sólo un hombre.

sábado, 15 de enero de 2011

Los Desafíos de Dilma Rousseff en Brasil

Superar la miseria, el analfebitismo, la pobreza, son factores fundamentales dentro del programa de gobierno de la presidenta Rousseff.

El 1 de Enero asumió como Presidenta de Brasil Dilma Rousseff, la primera mujer en investirse como Mandataria de uno de los países líderes de America Latina. Asume además con altas expectativas acerca de su gobierno. Una encuesta publicada por el diario Folha de Sao Paulo, señala que un 83% de los encuestados cree que el gobierno de “Dilma”, como se refieren a la Presidenta los brasileños, será igual o mejor que el de su predecesor, el Presidente Luis Inacio Lula da Silva, quien deja el gobierno con un 87% de aprobación.

Sin duda Dilma recibe el país en mejores condiciones de las que tuvo Lula el 2002. Entre los principales logros del Presidente Lula se encuentran la estabilidad política y económica que ha permitido que Brasil se encuentre entre las economías emergentes y con un destacado posicionamiento a nivel internacional. Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos que hizo el Presidente Lula por una mejor distribución de los ingresos, por superar la miseria y la pobreza, por mejorar las instituciones políticas, Dilma aún tiene importantes desafíos que enfrentar.

Para que Brasil consolide su posición a nivel internacional, requiere de instituciones políticas más sólidas, y de un desarrollo económico y social que supere las desigualdades que han caracterizado al país. En términos políticos, el principal desafío de Dilma, será superar la posible sombra del presidente Lula, quien fuera su principal apoyo durante la campaña presidencial. Ella deberá darle su marca personal al gobierno.

Temas recurrentes que se presentan como retos a la gobernabilidad democrática en América Latina, como son la violencia y la corrupción, no están ausentes en los desafíos que deberá enfrentar Dilma. Dentro de las propuestas de su campaña están el fortalecimiento del sistema de seguridad y defensa, generando las herramientas pertinentes para erradicar la violencia asociada al crimen organizado, narcotráfico y la tan publicitada violencia social de las favelas en las principales urbes del país. La Presidenta ha puesto además un especial énfasis en el respeto de los derechos humanos, que sin duda constituyen uno de los principales principios que ha defendido en su historia pública y política. Así también, el desarrollo de políticas de defensa acordes a los desafíos internacionales que se ha propuesto Brasil. Por otro lado, el fortalecimiento del Estado de Derecho implica el control de la corrupción que se ha dado en distintos niveles del gobierno, y sobre lo cual Dilma deberá ser certera y firme.

Junto con la estabilidad política, es fundamental avanzar en políticas de educación y salud, que permitan acortar la brecha entre quienes tienen mayores oportunidades y los más vulnerables, para consolidar un sistema de políticas públicas acorde al nivel de desarrollo del país. Superar la miseria, el analfabetismo, la pobreza, son factores fundamentales dentro del programa de gobierno de la presidenta Rousseff. Ha propuesto importantes reformas para mejorar éste ámbito, lo que se considera estructural para la seguridad política y económica que el país requiere.

Junto con esto, avanzar en el desarrollo de la ciencia y tecnología, políticas de vivienda que disminuyan el déficit existente, el desarrollo urbano, del transporte y la infraestructura; así como la diversificación de la matriz energética, y el cuidado del medio ambiente. Los temas del petróleo y la defensa de la Amazonía son críticos en las ventajas estratégicas del posicionamiento internacional de Brasil.

Sin duda los desafíos son amplios y diversos. El que los brasileños hayan depositado sus esperanzas en Dilma para liderar este proceso no son menores. Los éxitos del presidente Lula da Silva permitieron abrir el camino a nuevos liderazgos políticos, provenientes de sectores de izquierda y centro-izquierda, del mundo de los trabajadores, de las mujeres. El gran apoyo que recibe al dejar su mandato, y la confianza en Dilma representan la esperanza de los brasileños, de manera transversal, de que es posible construir un país estable, con liderazgo internacional, sin miserias ni desigualdades. Por el liderazgo que Brasil ha alcanzado en América Latina, la influencia que pueda tener en el futuro su modelo de desarrollo es digna de observar.