martes, 17 de agosto de 2010

Dólar cae bajo los $505 a la espera de datos industriales de EE.UU.

"Podríamos ver que, de continuar esta tendencia, nuestra moneda llegue a las 490 unidades en los próximos días", comentó un operador.

El dólar abrió este martes 17 de Agosto a la baja debido a un fuerte aumento en los flujo de la divisa hacia el mercado local, mientras agentes esperan un dato de producción industrial de Estados Unidos.

A las 08:30 horas, la divisa norteamericana se cotizaba en $503 comprador y $503,50 vendedor, con un retroceso de $2 con respecto al cierre de ayer lunes.

"Seguimos con mucho flujo de dólares y aún no llega una fuerza compradora lo suficientemente fuerte como para revertir este proceso de alza del peso. Incluso podríamos ver que, de continuar esta tendencia, nuestra moneda llegue a las 490 unidades en los próximos días", comentó un operador.

Agentes dijeron que esperan la publicación del dato de producción industrial del mes de julio en Estados Unidos, en busca de una tendencia definida para el tipo de cambio.

El eje del mal

La cartelera chilena vive una forma de secuestro. Abstracto e intangible, ciertamente, pero no por eso menos efectivo. Los captores son los grandes estudios de Hollywood, que por la vía segura del éxito comercial y con el apoyo publicitario de estrenos programados para repercutir a nivel mundial, copan a tal punto las salas nacionales que no permiten la entrada de películas diferentes o de otra procedencia. Ese fenómeno se vive con toda intensidad durante el invierno chileno, que coincide con el verano boreal, y donde las películas ideadas como efímeros instrumentos de entretención se imponen sin contrapeso posible.

En este panorama saturado de animaciones digitales y desabridas ficciones a punta de efectos de última generación, hay ocasiones en que se abre un claro e ingresan filmes meritorios. Es el caso esta semana de “Un hombre solo”, de Tom Ford, película de vocación cien por cien gay, nominada al Oscar y que llega a Chile en el momento justo, y sobre todo de la producción alemana “La cinta blanca”, ganadora del Festival de Cannes 2009 y que esperaba sala de estreno desde principios de año en nuestro país.

Primer filme del áspero director austriaco Michael Haneke que llega a cines chilenos desde “La profesora de piano” (2001), “La cinta blanca” cuenta, en un blanco y negro que hace pensar en el cine de Dreyer y con una reconstrucción de época admirable, los 12 meses previos al estallido de la Primera Guerra Mundial a través del prisma de lo que parece un amigable pueblito del norte de Alemania. Por cierto, las apariencias engañan y desde la primera escena, donde el médico del villorrio sufre un accidente mientras monta a caballo, se aprecia que nada va ser calmo en la película.

Tras unos títulos escritos en letra gótica que anuncian que vamos a ver “una historia de niños alemanes”, la película presenta la voz de un narrador envejecido que cuenta, en extrema res, los sucesos que acontecieron en el lugar entre 1913 y 1914. El narrador corresponde al profesor (Christian Friedel) quien desde su postura librepensante guía al espectador por un relato que va a conformarse como un auténtico laberinto de opresiones. Porque el pueblo es regido por dos personajes poderosos, el barón, que da trabajo a la mitad de los habitantes del lugar, y el pastor protestante, que guía a su familia y los feligreses con puño de hierro.

Es opresión social, propia del feudalismo, y moral, marcada por la intolerancia y la obsesión por el pecado. Además, como en los siete círculos de infierno, cada casa tiene su propia estructura opresiva. Están las esposas, sometidas por hombres desprovistos de compasión; los hijos, callados y obligados a reprimir hasta el más instintivo de los impulsos; las niñas, sumisas expuestas al abuso constante de los mayores, y, cómo no, el pequeño Karli, niño discapacitado y suerte de refugio final de la inocencia, que en este entorno de creciente maldad no cuenta con ningún futuro luminoso.

Es brillante la forma en que la cámara de Haneke expone lo que pasa en cada casa del pueblo y cómo va develando (ayudado por una precisa dirección de actores) las tortuosas relaciones que se dan entre los lugareños. Hay mucho cine en cada metro de película, y a ratos, con esos planos fijos en que la nieve cae sobre las casas como una condena o esos travelling que siguen a los personajes cuando van a enfrentar un castigo o a descubrir una leve posibilidad de amor, surge una emoción inquietante, glacialmente conmovedora.

A Michael Haneke le gustan las situaciones fuertes y en “La cinta blanca” existen varios ejemplos de ello. Lo interesante es que el director no las muestra de frente sino que esta vez prefiere dejarlas en off, como si ciertos horrores que puede engendrar el ser humano sólo pudieran ser revelados cuando no se lo mira directamente. Los azotes del pastor a sus hijos quedan detrás de la puerta cerrada, así como el sufrimiento del pequeño Karli es ocultado por varias capas de vendas, en escenas en que el sonido juega un rol esencial y estremecedor.

Casi nada de lo realmente malvado es evidente en “La cinta blanca” y por ahí va el mayor poder de la película. Todo corre por debajo de estos rostros contenidos, como una pulsión malsana y destructivamente tentadora. Ni siquiera la cinta blanca del título –símbolo de castigo impuesto por el pastor a su prole- se despliega enteramente en pantalla. Haneke sabe que lo que no se ve es lo que lo más incomoda, y elabora cuidadamente su película en torno a esos fuera de cuadro demoledores.

En este campo de relaciones ambiguas, donde el mal puede agazaparse incluso tras la más pura entidad, es posible interpretar a “La cinta blanca” como una aproximación a los orígenes del nazismo. Es probable, sin embargo, que la intención del realizador vaya más allá y que su verdadero objeto de estudio sea el lado oscuro del alma humana. Que detrás de su puesta en escena ascética esté, finalmente, el deseo de despojar los cuerpos de todo ornamento para encontrar un destello de esa verdad amarga a la que, la mayoría de las veces, no queremos siquiera asomarnos.

Grupo Luksic compra el 67% de canal 13 en US$55 millones

Cuando la mirada del mercado televisivo estaba puesta en la venta de Chilevisión y la posibilidad de que Carlos Heller lo adquiriera, fue otro canal y otro empresario los que terminaron golpeando con la noticia: El empresario Andrónico Luksic firmó hoy su arribo a Canal 13, como dueño de dos tercios de la propiedad de la estación.

La noticia fue dada a conocer por la misma Universidad Católica a través de un comunicado en el que se confirmó la firma del documento que sella el acuerdo entre ambas partes.

"El convenio fue firmado por el rector Ignacio Sánchez y Andrónico Luksic, implica la constitución de una nueva sociedad administradora, donde la UC retiene un 33% de participación. Por esta transacción, la Universidad recibirá US$ 55 millones, que destinará a pagar la deuda financiera de Canal 13", explica el documento.

De este modo, el grupo empresarial es ahora dueño del 67 por ciento de la estación televisiva, lo que fue valorado por Luksic al permitirles "ingresar a un sector de las comunicaciones que tiene enormes expectativas de desarrollo a través de una marca, como es Canal 13, que fue pionera en Chile y que cuenta con un enorme prestigio en el país".

Por su parte, el rector de la Universidad Católica explicó que "la universidad quiere mantener su presencia en un medio de comunicación tan importante para nuestro país y acceder eventualmente en el futuro a una señal digital".

El acuerdo fija un proceso de análisis de aspectos específicos que durará 60 días a partir de hoy, en el que los nuevos socios mayoritarios del Canal podrían tomar sus primeras decisiones a nivel gerencial y directivo. Además contempla la posibilidad de que la UC pueda ejercer una opción de recompra del 17%, para llegar a la mitad de la propiedad dentro de los próximos años.

Los negativos resultados que Canal 13 había obtenido en los últimos años, tanto a nivel financiero como de audiencia, derivaron en una millonaria deuda, que es la que la operación dada a conocer hoy busca resolver.

Anarquistas desalojados de colectivos "okupas" se reorganizan en Recoleta

En una camioneta, un grupo de jóvenes "okupas" abandonó el colectivo "Sacco y Vanzetti" durante la tarde del sábado. Unas horas antes, la PDI había allanado el recinto e incautado una gran cantidad de material subversivo. Algunas de las cosas que allí quedaron, los anarquistas las colocaron en el vehículo y se dirigieron a una casa en avenida Valdivieso, en la comuna de Recoleta.

Cuando llegaron a ese lugar, una fábrica que hace dos años está tomada ilegalmente por otra célula antisistémica y que es conocida como "La Makina", éstos descargaron cajas y bolsas negras e ingresaron por un portón, que en ese instante era custodiado por unos punks .

"La Makina" sería uno de los refugios encontrados por los "okupas" desalojados en los operativos que concretó el fiscal Alejandro Peña, encargado de indagar los "bombazos" que han afectado a Santiago desde 2005.

En Recoleta, el municipio dijo saber de la existencia de la casa de calle Valdivieso. De hecho, se evaluó de manera positiva la presencia de los jóvenes porque los vecinos les tienen afecto y valoran el trabajo comunitario realizado. Sólo fueron cuestionados, según se dijo en la municipalidad, cuando estuvo allí la conocida actriz Úrsula Achterberg, detenida por hurto.

Antecedentes reunidos por la inteligencia policial revelan que los jóvenes anarquistas se están reorganizando en casas que siguen la misma corriente, en la víspera de la audiencia de formalización de cargos contra los 14 detenidos en las redadas policiales, que se efectuará hoy en Centro de Justicia.

El 11° Juzgado de Garantía de Santiago será trasladado de su ubicación habitual, en el piso 5 del edificio E, hasta una sala en el sector A del complejo. Si bien esta sección no está habilitada por completo, fue escogida porque allí no habrá público deambulando, lo que permite un mayor control a los asistentes.

Los subversivos serán imputados por los ilícitos de instalación de artefactos explosivos o incendiarios, y asociación ilícita terrorista (arriesgando una pena de hasta 20 años de presidio), bajo una rigurosa seguridad.

El tribunal ofició a Gendarmería y Carabineros para ampliar la dotación de personal en la sala y en las afueras del recinto, con el objetivo de neutralizar posibles desmanes y disturbios, como los ocurridos al término del control de detención de los anarquistas.

Son capaces de matar

Un informe elaborado por peritos de la PDI describe las características de los jóvenes anarquistas y de los colectivos en que interactúan.

El documento, que contiene los análisis de psicólogos, sociólogos y antropólogos, plantea que "los individuos mantienen una fuerte lucha por imponer su ideología". Se explica que viven en grupos de hasta 20 personas, cuyas edades fluctúan entre los 18 y 35 años. Por lo general, se trata de adolescentes que abandonaron sus casas y estudios.

La policía está alerta con la proliferación de focos anarquistas. "No reconocen la vigencia de las leyes que imperan en un Estado", señala el informe.

El análisis policial sostiene que "es posible identificar su vínculo con la comisión de acciones que van en contra de lo establecido, sin importar tener que matar para lograr el objetivo de lucha".

El caso del joven anarquista Mauricio Morales, muerto al intentar detonar un explosivo en la Escuela de Gendarmería, es representado como un modelo para los antisistémicos.

"El anarquista cree que todos quienes han seguido este formato de vida 'normal' son un enemigo porque se han hecho parte de un sistema corrupto", concluye el documento de la policía.

Teillier reconoce "cercanía ideológica" entre las FARC y el PC

Los datos aparecen rápido. Y si hasta hace un tiempo la investigación que lleva el Ministerio Público chileno estaba enfocada, principalmente, en las relaciones entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), ahora el tema se amplía a otras aristas.

La fiscalía chilena está a punto de abrir una investigación que apunta a la eventual participación de descolgados de grupos subversivos chilenos en la guerrilla que opera en Colombia desde la década del 60.

Según conocedores de la indagatoria, la Fiscalía Nacional de Colombia ha logrado identificar a tres chilenos no mapuches que operan en la selva junto a la milicia irregular. El número, en todo caso, podría aumentar.

Según las fuentes consultadas, se trataría de descolgados del Frente Manuel Rodríguez (FMR) y del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR).

El punto es que parte de la indagatoria, que coordina el fiscal Emiliano Arias, buscará dilucidar, entre otras cosas, el paradero de estas personas ya que, si bien, fueron ubicados en Colombia no se descarta que pudieran estar en Chile.

Los antecedentes son manejados por la Fiscalía Nacional colombiana y su par chilena.

El pasado 27 de junio llegó hasta el país el dossier con información que revela el testimonio de un testigo que identifica a un mapuche en el Frente 48. Se trata de Daniel Domingo Canío Tralcal, quien es investigado por atentado terrorista contra una máquina de la empresa Tur Bus en el bypass de Temuco, ocurrido en julio de 2009.

Partido Comunista

El dossier también consigna el supuesto apoyo a la organización terrorista de un grupo de chilenos, entre ellos, siete dirigentes del Partido Comunista. Entre los consignados se cuentan a los diputados del PC Guillermo Teillier y Lautaro Carmona.

En este último punto, Teillier salió al paso de la información y descartó cualquier relación con la guerrilla colombiana. "Nunca se ha comprobado nada ni han llamado a declarar a nadie ante un fiscal. Ojalá me llamara para aclarar la situación", dijo ayer el parlamentario a la prensa.

Lo único que reconoce Teillier es la "cercanía ideológica" entre las FARC y el PC: "Si ellos adhieren a nuestra posición ideológica no es culpa nuestra".

Concertación se abre a propuesta PC para comprometer candidato presidencial único

Fue el invitado que recibió la mayor cantidad de aplausos al momento de ser presentado y el que acaparó la atención por su reciente propuesta de unificar a la oposición detrás de un solo candidato para el 2013.

Y es que el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, provocó que dirigentes de la Concertación se pronunciaran y vieran con buenos ojos la necesidad de ampliar el conglomerado.

Ésa fue la tónica de ayer en el Centro Cultural Espacio Matta, de la comuna de La Granja, hasta donde llegaron los ex Presidentes Eduardo Frei, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, además de otros altos personeros de la oposición, para acompañar a Carolina Tohá, quien asumió la presidencia del PPD.

De hecho, la ex ministra se refirió a la materia en su discurso:

"En el entendimiento entre el centro y la izquierda está la posibilidad de construir un proyecto de mayorías", señaló.

Sus palabras fueron acogidas por los ex Mandatarios, quienes precisaron algunos aspectos.
Michelle Bachelet señaló la necesidad de consensuar visiones: "Hay que saber qué es lo que le estamos proponiendo al país, y luego se podrán juntar todas las fuerzas (...) y llegar a los acuerdos que corresponden".

Por su parte, Eduardo Frei, quien lidera un pacto entre la Concertación y el PC para las municipales, acotó el posible entendimiento a las fuerzas con representación política.

En tanto, Ricardo Lagos dijo que siempre "los puentes están abiertos", pero que sólo "cuando hay convergencia" se pueden lograr avances.

El senador PPD Guido Girardi se sumó a la idea de Teillier: "Si no llegamos con un candidato único de la oposición, que haya surgido de primarias, difícilmente derrotaremos a la derecha".

Visión que también compartieron los ex ministros Sergio Bitar y Francisco Vidal, también presentes en la cita. Este último ejemplificó con las pasadas elecciones la necesidad de un pacto: "La suma de Arrate, Frei y Marco Enríquez-Ominami da 55% en primera vuelta; nosotros solos, el 29%. A mí me enseñaron en matemática que 55% es mayoría absoluta y 29% es una minoría".

En el PS también apuntaron hacia un acuerdo. Su más seguro futuro presidente, Osvaldo Andrade, comentó la necesidad de relacionarse con otras fuerzas "que, sin ser de la Concertación, van a tener el propósito común de derrotar a la derecha".

En la DC fueron más cautos. Su presidente, Juan Carlos Latorre, aclaró que hoy ese debate es hacer "política-ficción", pero no lo desechó: "Una estrategia que signifique aglutinar a más sectores de la oposición para gestar una gran opción de futuro es algo que se verá en el camino".

Tohá propone primarias para todos los cargos

"Nueva etapa" y "nueva Concertación" fueron las frases que abundaron ayer en el discurso que la recién asumida presidenta del PPD, Carolina Tohá, realizó durante el cambio de mando del partido.

Y es que su alocución -que duró cerca de media hora- estuvo marcada por la renovación que, a su juicio, hoy debe encabezar el conglomerado tras la derrota del 17 de enero.
"Los candidatos del PPD para las próximas elecciones municipales, parlamentarias y presidenciales serán elegidos por primarias abiertas, transparentes y vinculantes", sentenció.

Y luego hizo extensiva la invitación a la DC, PS y PRSD. "No vamos a imponer esta medida a la Concertación, vamos a proponérsela. Pero tenemos la convicción de que el tiempo en que la repartija y la ingeniería electoral estaban por sobre las políticas y los principios se debe terminar", dijo.

"Establezcamos desde ya esa norma entre nosotros, en la Concertación, y demos una señal clara y contundente a los chilenos y chilenas de que aprendimos la lección y estamos avanzando", finalizó Tohá.

La trastienda del cambio de mando en el PPD

El reencuentro Tohá-RossiLas cámaras estaban especialmente ubicadas para capturar el momento en que la presidenta del PPD realizara el saludo protocolar a los líderes de los partidos de la Concertación. ¿La razón? Entre ellos estaba el líder del PS, Fulvio Rossi, su esposo, con quien no tenía un acercamiento público desde hace ya unos 4 meses, cuando ambos comunicaron la ruptura luego de una serie de desavenencias por las candidaturas que cada uno levantó dentro de sus respectivos partidos.

El Segundo Piso de BacheletEntre el público, el ex jefe de comunicaciones de la ex Presidenta, Juan Carvajal, oía atentamente el discurso de Tohá. Pero no era el único representante del ex Segundo Piso de La Moneda, ya que quien fuera el segundo hombre de la Secom, Carlos Tironi, tuvo un rol activo en toda la puesta en escena del cambio de mando PPD.

A ellos se sumó la locutora oficial de los actos de la ex Presidenta, quien cumplió ayer la misma labor en la ceremonia.

Según explican en su entorno, la alta presencia de figuras del Segundo Piso bacheletista se explica por la buena relación que Tohá mantiene con el equipo desde que fuera vocera.

Los ausentesEran dos invitados clave que reforzarían la voluntad de Tohá de expandir los límites de la Concertación. Pero ayer los ex candidatos Marco Enríquez-Ominami y Jorge Arrate no asistieron a la ceremonia. Sin embargo, ambos se excusaron previamente con la presidenta.

"Mientras el PPD no tuviese acuerdos sobre el futuro, no nos parecía prudente abrir inmediatamente un escenario de diálogo", señaló Enríquez-Ominami.

"La DC no ha tenido ni tendrá acuerdos con sectores que fomentan la violencia"

Minutos después de iniciada la reunión semanal de coordinación entre las directivas y las bancadas parlamentarias de oposición, efectuada ayer en el ex Congreso, los senadores del PPD y del PS levantaron una propuesta que desató una áspera discusión entre los asistentes.

Representados por el jefe de los senadores socialistas, Juan Pablo Letelier, y el vicepresidente del PPD, Guido Girardi, el grupo planteó la necesidad de intervenir en la disputa en la que el PC se ha visto enfrascado con La Moneda a raíz de los supuestos vínculos que, según un informe de la Fiscalía Nacional de Colombia, mantiene la colectividad con las FARC.

Luego de que el Presidente Sebastián Piñera se sumara durante el fin de semana a los emplazamientos en contra del PC, los parlamentarios propusieron emitir un comunicado como Concertación para salir en defensa de los parlamentarios comunistas que han sido involucrados con grupos guerrilleros colombianos.

Tanto Letelier como Girardi apelaron a la necesidad de enfrentar una ofensiva que, según dijeron, busca abrir un foco de división entre las fuerzas opositoras justo cuando la idea de una convergencia ha ido cobrando fuerzas.

El planteamiento, al que luego se fueron sumando otros parlamentarios, como el jefe de los senadores PPD Jaime Quintana, terminó dividiendo a los presentes, sobre todo luego de que la DC planteara sus reparos.

Pese al apoyo inicial que el jefe de los diputados de esa colectividad, Gabriel Silber, expresó a la iniciativa, el presidente de la DC, Juan Carlos Latorre, optó por tomar distancia de la disputa y rechazó dar el acuerdo para un pronunciamiento formal como Concertación frente al tema.

La decisión de no involucrarse en el conflicto fue respaldada por el jefe de los senadores DC, Andrés Zaldívar, quien en su intervención, planteó que asumir la defensa del PC solo contribuiría a atizar una polémica que busca complicar a su partido.

Ante la falta de acuerdo, finalmente la vocería respecto del tema quedó acotada al PS y el PPD, los que a la salida del encuentro acusaron a Piñera y la Alianza de promover el "anticomunismo" para dividir a la oposición.

"Lo que se quiere instaurar acá es una suerte de campaña del terror, propia de la gente de dictadura. Aparentemente la derecha quiere volver a instaurar la ley maldita, es decir un intento de volver a perseguir el sistema político de los comunistas", dijo, a nombre del grupo, Girardi.

El tema fue motivo de análisis también en la reunión que los ministros del comité político de La Moneda sostuvieron con los partidos de la Alianza. Ahí el bloque oficialista acordó endurecer su ofensiva para emplazar a la DC y la Concertación por los "nexos políticos" que el PC ha reconocido tener con las FARC.

"Estamos ante una situación que exige respuestas públicas. Queremos saber si los altos dirigentes de la DC y del resto de los partidos están en disposición de tener acuerdos políticos con quienes reconocen tener relaciones con grupos terroristas. Hay un problema de coherencia y transparencia", dijo el jefe de los senadores UDI, Hernán Larraín.

Durante la tarde, y al ser consultado sobre el tema, el presidente de la DC, Juan Carlos Latorre, evitó salir en defensa del PC y optó por rechazar los emplazamientos a su propio partido. "La DC no ha tenido ni tendrá acuerdos con sectores que fomentan la violencia dentro o fuera de Chile. No nos parece que la UDI, que apoyó, una dictadura violenta, nos venga a pedir explicaciones", dijo.